OKENTREVISTA

Sílvia Orriols: «La inmigración ha traído enfermedades que habían sido erradicadas en Europa»

"España nos envía lo peor de la inmigración a Cataluña, para generar crispación e inseguridad"

Vea aquí la entrevista completa

Ver vídeo
Esther Jaén

La alcaldesa de Ripoll (Gerona), diputada en el Parlament de Cataluña y líder del partido emergente Aliança Catalana, Sílvia Orriols, pasea con OKDIARIO por su pueblo, donde sus convecinos no sólo le votan mayoritariamente, sino que la aclaman y saludan efusivamente. Lleva el bastón de mando en Ripoll, una localidad catalana de alrededor de 10.800 habitantes de los que, aproximadamente 15.000, son inmigrantes de cultura y tradición musulmanas. Orriols, madre de cinco hijos, tiene muy claro que habría que dar la vuelta como a un calcetín a la actual política de inmigración: no permitir más entradas, fiscalizar todos los inmigrantes que ya tenemos en casa y vincular cualquier nueva entrada a un contrato de trabajo y la renuncia a solicitar el reagrupamiento familiar.

PREGUNTA.- Dice usted que les etiquetan como una formación de ultraderecha. ¿Lo son o no ?

RESPUESTA.- Bueno, evidentemente no. Nosotros no somos extremistas de ninguna manera, ni de derechas ni de izquierdas. Defendemos los intereses, las libertades y los derechos de los catalanes, y en este caso, en Ripoll, concretamente, de los ripollenses.

P.- Cuando le dicen «facha» o, como he leído en redes, «nazi» y  cosas por el estilo, ¿qué siente?

R.- Me provoca risa, pero por otra parte, siento tristeza de que se banalicen términos de esta tipología y se despojen de las atrocidades que hay detrás de palabras como «nazi», porque todas aquellas personas que fueron víctimas reales del nazismo no se merecen este tipo de banalizaciones ni de frivolidades con estos regímenes totalitarios, y por tanto, por un lado me parece absurdo y cómico y por la otra me siento ofendida por  estas banalizaciones.

P.- ¿Se lo dicen sobre todo por su política o su forma de entender la inmigración? Usted ha dicho que uno de los problemas de la pérdida de las esencias de Cataluña es precisamente la inmigración o la no integración de la inmigración, para ser exactos.

R.- Sí. Pienso que la inmigración descontrolada, masiva, invasiva, que hemos recibido durante las últimas décadas nos ha cambiado el paisaje humano de nuestros municipios y ha tenido una afectación negativa en los servicios públicos, sino también en términos de seguridad y en términos culturales, de sustitución lingüística y cultural. Estamos a tiempo de frenarlo, porque hay que ponernos manos a la obra de forma inmediata.

P.- ¿De qué manera hay que acertar con la inmigración?

R.- Aplicar una moratoria inmediata en inmigración, que no entren más hasta que no hayamos tenido tiempo de fiscalizar lo que hemos dejado entrar. No sabemos lo que tenemos dentro. No hemos revisado antecedentes penales de todas las personas que han irrumpido, de manera legal o ilegal, en nuestro territorio. No sabemos tampoco qué carnet de vacunaciones llevan. De ahí el afloramiento de enfermedades que ya estaban erradicadas en nuestro continente.

P.- ¿Algo más?

R.- Tampoco sabemos si han venido con intenciones de incorporarse al mercado laboral y adaptarse a nuestras normativas y a nuestros valores, o para vivir de subsidios y abusar de nuestros servicios públicos. Hay que hacer un repaso de todo lo que tenemos dentro antes de que entre nadie más. Y, a partir de ahora, todos los que quieran entrar, tendrán que hacerlo con contrato de trabajo y con la promesa de que no habrá reagrupamientos familiares, porque acaban siendo una carga social para los contribuyentes y nosotros no queremos una inmigración que suponga una carga y no una mejora, un beneficio para el país.

P.- ¿Tiene usted alguna fórmula para evitarlo? Porque usted dice «¡No podemos dejar que entren más!». Bueno, pues entran…

R.- Sólo hay una fórmula, que es la restitución del Estado catalán y el control estricto de nuestras fronteras.

P.- Bueno, eso en todo es competencia española…

R.- El marco español… es evidente que, como incumplen reiteradamente su propia ley de extranjería, no conseguiremos nunca limitar la inmigración. Al contrario, España está interesada en enviarnos lo peor de la inmigración aquí a Cataluña, para crear esta crispación y este ambiente de inseguridad y, por tanto, dentro del marco español. No conseguiremos el bienestar que nos merecemos.

P.- ¿A qué se refiere cuando dice «España está empeñada en mandarnos lo peor de la inmigración a Cataluña»?

R.- Llegan a Canarias y los suben a autocares hacia Cataluña y… Ya se ocuparán los catalanes. Estamos hartos  de esta dinámica y si ellos los dejan entrar y les permiten entrar, que se los queden.

P.- Bueno, también los mandan a Madrid, a Salamanca…

R.- No en la misma proporción que a Cataluña. Y no hay más que ver  los datos y las cifras y los porcentajes.

P.- Usted ha sido protagonista de muchas polémicas porque se niega a empadronar a inmigrantes. Creo que hubo un intento fallido también por cerrar la mezquita que hay aquí en Ripoll, por cierto, de donde salió el famoso imán de Ripoll…

R.- Imán de Ripoll no, eh, ¡afincado en Ripoll! porque este señor no ha sido ni será nunca de Ripoll. Es de Marruecos.

P.- ¿Esa fórmula suya, que no siempre puede hacer lo que usted quiere, es exportable al resto de España?

R.- Totalmente. El municipio es quien tiene la competencia del padrón. Nosotros somos los capacitados y los que tenemos el deber y la obligación de fiscalizar el padrón. Lo que estamos haciendo en Ripoll, que ahora ya están adoptando muchos ayuntamientos de Cataluña, gobernados por muchas otras formaciones políticas que nos acusan de ser de extrema derecha, pero llaman al Ayuntamiento de Ripoll para ver cómo lo hacemos para implantarlo. No debemos ser tan extremistas, ni andar tan desencaminados como quiere evidenciar nuestra oposición política.

Lo último en España

Últimas noticias