Investidura Pedro Sánchez

Sectores de Podemos piden una oposición dura a Sánchez como estrategia ante unas elecciones

Sectores de Podemos piden una oposición dura a Sánchez como estrategia ante unas elecciones
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

En ciertos sectores se cuestiona ese empeño en formar parte del Ejecutivo con un socio, mayoritario, que sólo persigue asfixiarles. Quieren libertad para poder ejercer oposición.

El último rechazo del PSOE a la propuesta de Podemos para negociar la investidura ha agrandado la desconfianza en el partido de Pablo Iglesias. La postura pública sigue siendo, a día de hoy, el voto a cambio de entrar en un Gobierno de coalición, con un sólido acuerdo programático. Pero eso no evita que, en la valoración de la estrategia, surjan también voces que cuestionan esa táctica y opinan sobre los pros y contras de nuevas vías. En ciertos sectores se cuestiona ese empeño en formar parte del Ejecutivo con un socio, mayoritario, que sólo persigue asfixiarles. Por ello, la alternativa sería un pacto de mínimos en cuanto a contenidos para poder ejercer, sin ataduras, una oposición más rentable, electoralmente hablando.

La postura es impulsada sobre todo por el sector ‘anticapitalista’ -de peso creciente en Podemos- por determinados ámbitos de Izquierda Unida y los  menos apegados al núcleo duro de Iglesias. Los primeros ya se expresaron en esa línea inmediatamente después de la investidura fracasada. Consideraron que la obsesión de buscar "a toda costa" un Gobierno con el PSOE suponía "atarse de pies y manos" a una formación que únicamente quiere "descafeinar los deseos de cambio populares".

"Por ello nuestra posición ha sido y es negociar desde la izquierda un acuerdo programático de investidura (…) a cambio de permitir el gobierno de Sánchez y pasar a la oposición, condicionar con los votos la acción legislativa y gubernamental, organizar y movilizar a la sociedad y levantar pacientemente la alternativa a la hegemonía social liberal", explicaban en un comunicado.

"Que el PSOE se desenmascare"

Existe un interés compartido en Podemos, evitar las elecciones, pero distintos enfoques sobre cómo abordar la negociación. La anterior no es una opinión mayoritaria, y menos en el círculo de Iglesias. Pero sí cobra fuerza entre la militancia, donde la ruptura con el PSOE es patente.

En Plaza Podemos, foro de debate del partido, se habla de unos socialistas alineados con los intereses del Ibex 35 y del interés de Pedro Sánchez en aniquilar a Iglesias. En este contexto, en uno de los hilos se propone facilitar que gobierne para dejar que el líder del PSOE se "desenmascare". En otro, se habla de un "golpe de mano", un apoyo sin condiciones a la investidura y pasar a la oposición "de izquierdas", respaldando las iniciativas que encajen plenamente con el programa podemita. Ello les permitiría además reforzar su perfil "de izquierda auténtica" frente a un PSOE que consideran escorado al centro.

Por ahora, en cambio, la dirección intenta convencer a Sánchez de las ventajas de un Gobierno compartido. Y ello implica ‘dulcificar’ su postura como oposición. Prueba de ello fue, este mismo jueves, que Podemos renunciase en el último momento a exigir la comparecencia en el Congreso del presidente en funciones para explicar su actuación en la crisis del ‘Open Arms’. En su lugar, sí reclamó la de la vicepresidenta, Carmen Calvo.

El partido trata de mantener el equilibrio entre defender con coherencia su programa y dejar la puerta abierta al PSOE. Los últimos acontecimientos en cambio, han evidenciado las diferencias entre ambos partidos. Además del ‘Open Arms’, Podemos ha promovido la ‘contracumbre’ a la reunión del G-7 en Biarritz, a la que asiste Pedro Sánchez. En la organización participan también otras formaciones, como Bildu y Sortu.

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