Juicio en el Tribunal Supremo

El PSOE anunció al menos cuatro querellas contra Aldama y finalmente no las ha presentado

El partido ha reiterado acciones legales desde 2024, pero no consta la querella presentada

Aldama
Pedro Sánchez y Víctor de Aldama.

El PSOE ha anunciado al menos cuatro veces acciones judiciales contra el empresario Víctor de Aldama por sus acusaciones públicas contra dirigentes socialistas y miembros del Gobierno, pero la hemeroteca consultada y las fuentes próximas al empresario no refleja que esas querellas hayan llegado a presentarse en los términos proclamados.

Desde noviembre de 2024 hasta abril de 2026, el partido ha comunicado respuestas por «injurias y calumnias», ha promovido trámites previos y ha solicitado amparo institucional, aunque la acción penal definitiva anunciada ha seguido sin materializarse públicamente. La secuencia dibuja una distancia entre el mensaje político y el resultado procesal efectivo.

La primera reacción se ha producido el 22 de noviembre de 2024, un día después de la declaración de Aldama en la Audiencia Nacional dentro del caso Koldo. Tras aquellas manifestaciones, varios medios recogieron que el PSOE «se querellará en bloque contra Aldama por injurias y calumnias».

En esa misma información se añadía que la acción se ejercería «en nombre de todos los miembros del PSOE y el Gobierno de España», después de que el empresario implicara a diversos cargos públicos en una supuesta trama de comisiones con sobres con miles de euros. El anuncio se presentó como una respuesta inmediata y coordinada.

Sin embargo, lo que sí ha quedado acreditado judicialmente ese día fue otro movimiento. El PSOE registró una demanda de conciliación previa a la querella, un trámite contemplado por la legislación española para intentar una retractación o acuerdo antes de acudir a la vía penal.

En ese escrito figuraban Pedro Sánchez, Begoña Gómez, María Jesús Montero, Ángel Víctor Torres, Salvador Illa, Santos Cerdán y Carlos Moreno. El partido sostuvo entonces que las declaraciones de Aldama eran «absolutamente falsas difamatorias, injuriosas y calumniosas».

Menos de un mes después, el 16 de diciembre de 2024, llegó un segundo episodio. Distintos medios informaron de que el PSOE había solicitado al Tribunal Supremo «la preceptiva licencia para querellarse contra Aldama por injurias y calumnias».

Ese movimiento respondía a nuevas declaraciones del empresario arrepentido y al hecho de que algunas de las personas aludidas eran aforadas. La petición de licencia se interpretó como un nuevo paso hacia la querella anunciada.

No obstante, la hemeroteca consultada no refleja que aquella iniciativa culminara en una querella formal posterior presentada en esos términos. El proceso quedó situado, de nuevo, en una fase preparatoria. El PSOE se agarra a que el Supremo no autorizó el movimiento tal como lo idearon.

Aunque el Supremo no hubiera concedido la licencia solicitada, el PSOE todavía disponía de varias vías para responder a Aldama: desde presentar acciones en juzgados ordinarios o demandas civiles por vulneración del honor, hasta ejercer el derecho de rectificación sobre sus declaraciones en medios, impulsar reclamaciones individuales de cada afectado.

También cabían fórmulas más innovadoras como promover comisiones internas de investigación transparencia, publicar de forma proactiva agendas completas y reuniones para desmontar sospechas de esas fechas, recurrir a arbitrajes reputacionales o activar auditorías externas verificables por la ciudadanía que trasladaran el debate del terreno penal al de la rendición de cuentas.

El tercer momento relevante se ha producido el 23 de abril de 2025, cuando se celebró en Madrid el acto de conciliación entre las partes. La reunión concluyó sin acuerdo y sin retractación por parte de Aldama.

Tras ese fracaso, varias informaciones señalaron que «el PSOE se querellará por injurias contra Aldama tras resolverse sin acuerdo el acto de conciliación». Otras crónicas utilizaron incluso el término «finalmente», subrayando que la querella seguía pendiente cinco meses después del primer anuncio.

Pese a ello, tampoco entonces ha quedado acreditada la presentación inmediata de esa acción penal. Sí se difundió la intención de presentarla, pero no la formalización pública del paso anunciado.

El cuarto episodio se ha producido este miércoles 29 de abril de 2026. Durante una nueva declaración judicial, Aldama volvió a lanzar acusaciones contra el presidente del Gobierno y aseguró que Pedro Sánchez era «el número uno» de la trama.

La respuesta del PSOE ha sido anunciar que pediría amparo al Tribunal Supremo frente a las «injurias» vertidas por el empresario. La reacción volvió a situarse en el terreno jurídico, aunque no mediante una querella penal inmediata.

La fórmula elegida volvió a ser distinta de la proclamada en noviembre de 2024. En lugar de una querella por injurias y calumnias, el partido optó por una solicitud de amparo institucional ante el alto tribunal. Sorprende porque el recurso de amparo como tal se tiene que presentar ante el Tribunal Constitucional cuando se agotan todos los niveles de la Justicia.

El PSOE noqueado

Desde el primer momento, el PSOE ha sostenido que esas afirmaciones forman parte de una estrategia política y carecen de sustento probatorio. Sin embargo, aunque si bien a cuentagotas hay muchos elementos expuestos por Aldama que se han demostrado reales. Han sido infinitas las gestiones realizadas con Koldo García y otros empresarios. «Yo con Koldo lo único que me ha faltado ha sido acostarme», ha llegado a exponer ante los magistrados.

A día de hoy, el PSOE mantiene su tesis de que las acusaciones de Aldama son falsas y difamatorias. Pero entre el estruendo de los titulares y el silencio de los registros judiciales permanece una pregunta incómoda: qué pesa más, la amenaza de acudir a los tribunales o el hecho de no haber llegado todavía hasta su puerta.

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