Podemos

A Echenique le dan «jarabe democrático» por no acordarse de los escraches a Soraya, Cifuentes o Rosa Díez

Pablo Echenique
Pablo Echenique, secretario de Organización de Podemos. (Foto: Podemos)

Este miércoles le ha tocado a Pablo Echenique salir a defender el casoplón y el hipotecazo de sus líderes Pablo Iglesias e Irene Montero. En un tuit, el secretario de Organización de Podemos se ha quejado de que «ningún líder político de este país ha sufrido el acoso mafioso a su familia que ha sufrido Pablo Iglesias». Y se ha llevado una buena dosis de «jarabe democrático» en forma de zascas.

Ha sido lanzar el mensaje en las redes sociales y tener una respuesta tras otra al minuto. El desmemoriado número 3 de Podemos no se acuerda que  uno de los primeros escraches, y de los sonados, fue a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Unos 300 podemitas, con Jorge Verstrynge como líder del acoso, se personaron en el domicilio familiar de la vicepresidenta para hacerla responsable de los desahucios. Allí, en la casa se encontraba en el momento del acoso el bebé de Soraya.

Para todo Podemos, Pablo Iglesias incluido, aquellos primeros escraches a políticos eran «jarabe democrático». Y así los reflejo el nuevo dueño de un casoplón de más de 600.000 € en un tuit: «Los escraches son el jarabe democrático de los de abajo», le han recordado a Echenique con las propias palabras de su amado líder.

Pero Soraya no fue la única sometida al acoso, al insulto y a la algarada podemita. Cristina Cifuentes, en una imagen que quedará para siempre en las hemerotecas, tuvo que sufrir el acoso, en primera persona y de una forma bastante agresiva de un grupo de exaltados seguidores de Podemos.

Y qué decir del escrache que sufrió Rosa Díez, comandado directamente por Pablo Iglesias y su entonces inseparable –ahora ya no tanto– Íñigo Errejón y en un foro democrático como debe ser la universidad. La entonces nº 1 de UPyD no pudo dar una conferencia de la Facultad de Políticas, feudo podemita donde han dado clase el propio Iglesias o Juan Carlos Monedero.

Existen otros nombres como los de Rita Barberá, Francisco Camps o Esteban González Pons que sufrieron el acoso de los podemitas en sus domicilios particulares y de los que Echenique no se acuerda. Tampoco ha tenido siquiera a bien realizar una comparación con el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, magistrado que investiga el golpe separatista y que ha visto cómo se publicaban datos personales de su propia familia, puesta en la diana de los separatistas.

Tampoco se ha acordado del acoso sufrido por la líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, ganadora de las últimas elecciones autonómicas y que sufrió el acoso de los separatistas cuando paseaba con su marido por Barcelona al grito de «no queremos fascistas en este barrio».

Pero la lista sigue. El ex ministro de Justicia Juan Fernando López Aguilar y Beatriz Talegón fueron insultados y acosados hasta el punto de que la Policía tuvo que acudir en su auxilio para que la cosa no fuera a mayores y terminara en una agresión física.

Lo último en España

Últimas noticias