El Estado ganará más visibilidad

Nuevo protocolo: los catalanes Batet y Cruz dejarán a Torra en segundo plano en los actos en Cataluña

Batet Cruz Torra
Torra, junto al jefe de protocolo de la Generalitat Carles Fabró, a las puertas del Supremo

El protocolo sitúa a los presidentes del Congreso y el Senado por delante de un presidente autonómico por real decreto y en esta ocasión será la primera vez que el presidente de la Generalitat tenga a dos catalanes por encima de él.

El Estado ganará representatividad en Cataluña con la presidencia del Congreso y el Senado en manos de los catalanes Meritxell Batet y Manuel Cruz. Y no sólo con gestos. A partir de ahora, en cualquier acto que Batet o Cruz coincidan con el presidente de la Generalitat, Quim Torra pasará a un segundo plano. El principal protagonismo corresponderá a los dos representantes del Estado.

El reglamento de protocolo se regula mediante el Real Decreto 2099/1983, de 4 de agosto, con el que se aprobó el Ordenamiento General de Precedencias en el Estado. Esta norma es la que se utiliza para situar a las personalidades en los saludos protocolarios o a la hora de sentarles en un acto.

Hasta ahora, ningún catalán había ocupado un cargo de mayor relevancia a nivel protocolario que el de presidente de la Generalitat, ya que un ministro siempre está por debajo del jefe del ejecutivo autonómico. Pero con las presidencias de Batet y Cruz la cosa cambia y el PSOE podría utilizar esta arma para hacer política y ganar representatividad en Cataluña.

El reglamento es de obligado cumplimento en actos oficiales organizados por instituciones públicas, por lo que a nivel práctico, en caso de actos organizados por la Generalitat en la sede del gobierno catalán que hasta ahora presidía siempre el presidente autonómico, la presencia de Batet o Cruz hará que uno de los dos -antes la presidenta del Congreso que el del Senado- presidan el acto y tengan el último turno de palabra, en una situación inédita.

Polémica

La cuestión protocolaria provocó una fuerte polémica hace unos años cuando el entonces presidente del Gobierno Mariano Rajoy delegó en su vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría la representación en un acto organizado por la asociación empresarial Foment del Treball. Protocolariamente Santamaría estaba por debajo de Carles Puigdemont, pero al ir en representación del Presidente del Gobierno, se le dio trato preferencial, lo que causó malestar en el Govern y provocó que Puigdemont se ausentara del acto.

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