Marlaska impone que la carne que se sirva en las cárceles de Ceuta y Melilla tenga «certificado Halal»
Para justificarlo, aluden a que la norma de prisiones pide respetar "convicciones personales y religiosas"
El Gobierno exigirá a colegios y hospitales públicos menús halal como «estrategia de convivencia»
El Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska ha impuesto que la carne que se sirva en las cárceles de Ceuta y Melilla tenga «certificado Halal», es decir, el que establece la ley islámica. Lo hace después de preparar una norma para exigir este tipo de comida en todos los colegios y hospitales públicos como «estrategia de convivencia».
La Gerencia de la Entidad Estatal de Derecho Público Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo, dependiente de la cartera de Marlaska, ha licitado un contrato para el «suministro de materias primas para la alimentación de los centros penitenciarios» que están bajo la tutela de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias.
En los pliegos técnicos de este contrato puede leerse una «nota» en la que se exige: «Los artículos suministrados al Centro Penitenciario de Ceuta y Melilla tendrán certificado de producto Halal».
Este contrato se ha publicado después de que quedase desierta otra licitación anterior de las materias primas con las que se cocina en las cárceles españolas, entre ellas el suministro de carne para las prisiones de Ceuta y Melilla.
Carne para «todos los centros»
Desde el Gobierno justifican volver a buscar un proveedor en el que «se trata del suministro de materias primas que afectan a todos los centros penitenciarios de España».
A su vez, argumentan que «es imprescindible una economía de escala para poder conseguir unos precios con los que sea factible confeccionar el menú establecido al precio de 3,62 € diarios por interno (desayuno, comida y cena)».
En ese mismo sentido, desde la entidad dependiente de Interior ponen el acento en que «todos los productos son básicos e imprescindibles para poder cumplir los menús establecidos en todos los centros».
En definitiva, consideran que, por la «importancia que tienen estos artículos en el racionado de los centros», es «imprescindible» que se ponga en marcha la contratación de esas materias primas.
Asimismo, recuerdan que la normativa de prisiones, el Reglamento Penitenciario, establece que «en todos los Centros Penitenciarios se proporcionará a los internos una alimentación convenientemente preparada, que debe responder a las exigencias dietéticas de la población penitenciaria y a las especificidades de edad, salud, trabajo, clima, costumbres».
Pero para justificar la existencia de los menús halal, los que cumplen con la ley islámica, aluden a que el propio reglamento establece que «en la medida de lo posible, convicciones personales y religiosas» serán también respetadas.
Para el centro de Ceuta, el contrato tiene previsto un gasto total en carne de 32.512,50 euros, mientras que en el de Melilla se ha licitado una inversión de 1.807,50 euros en material cárnico. Todo ello tendrá que tener el certificado de halal que obedece a la ley islámica.
Halal en colegios y hospitales
El menú halal ya estuvo en el centro de la polémica después de que se conociera que el Gobierno lo exigiría a todos los colegios y hospitales públicos como «estrategia de convivencia».
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 de Pablo Bustinduy, de Sumar, elevó a consulta pública, primer paso para aprobar cualquier norma propuesta por el Ejecutivo, el primer borrador de una norma para el «fomento de una alimentación saludable y sostenible en centros de titularidad pública», además de a «centros privados para personas dependientes o con necesidades especiales».
La norma afecta a «los contratos de servicios y de concesión de servicios que tengan por objeto el servicio de restauración, incluidos los servicios de venta automática de alimentos y bebidas, celebrados por cualquiera de los poderes adjudicadores». Entre ellos, colegios y hospitales.
Esta normativa establecerá unos «criterios mínimos de calidad nutricional y sostenibilidad» que los centros públicos están obligados a cumplir «en la contratación de servicios y concesión de servicios relacionados con la oferta de alimentos y bebidas».
Las nuevas exigencias también impondrán a colegios u hospitales el respeto a «la diversidad ética, cultural o religiosa». Por tanto, en cuanto esta norma entre en vigor, los centros públicos tendrán que tener «flexibilidad en los menús». De ese modo, no sólo tendrán que permitir «opciones 100% vegetales (menús veganos)», sin gluten o sin lactosa, sino también menús halal. Todo esto, según plantea el Gobierno de Sánchez, «sin sobrecoste para el usuario (tanto en menús como en cafeterías)».
Requisitos del certificado halal
Para que una carne pueda tener el certificado halal debe cumplir con varios requisitos:
- No debe incluir ni contener en la composición nada que sea considerado ilícito según la ley islámica.
- Los alimentos se preparan, elaboran, transportan o almacenan usando aparatos o medios que se encuentran exentos de todo lo que es ilícito para el islamismo.
- No tiene que haber estado en contacto directo con otros alimentos que no puedan satisfacer los anteriores requisitos mencionados.
- Es un procedimiento que comprende el que se hagan auditorías en las empresas que son objeto de la certificación mediante:
-
- Evaluación documental de los sistemas de calidad y de producción de las empresas.
- Evaluación de ensayos de muestras tomadas en fábrica y de los productos finales.
- Evaluación del personal implicado en los diversos pasos de la producción como los matarifes, operarios de despiece, elaboración, distribución etc.
Este documento lo emite la autoridad musulmana del país exportador en cuestión, donde se certifica que un producto agroalimentario o farmacéutico ha cumplido todos los requisitos que demanda la Ley Islámica para poder ser consumido por la población de origen musulmán.