Entrevista al teniente fiscal del Tribunal Supremo (...y II)

Luis Navajas: «Aunque investigué en Intxaurrondo salí vivo del País Vasco gracias a la Guardia Civil»

  • Loreto Ochando y Teresa Gómez

El teniente fiscal del Tribunal Supremo, Luis Navajas, llegó como fiscal jefe de San Sebastián en 1987, en los años de plomo de ETA, y allí permaneció hasta 2003. Dos años después de su llegada, firmaba el conocido como ‘informe Navajas’ en el que detallaba la connivencia de algunos guardias civiles con narcotraficantes. Navajas no se corta al hablar de aquella época. Explica que fue gracias a la Guardia Civil que salió vivo de allí, pero no se esconde a la hora de denunciar que en el famoso cuartel de Intxaurrondo, dirigido por el entonces teniente coronel, Enrique Rodríguez Galindo, había una pequeña parte de agentes al margen de la Ley.

Pregunta.- ¿Hubo torturas en Intxaurrondo?

Respuesta.-Yo le voy a dar el dato más sencillo: las sentencias judiciales, lo que era lo dice la sentencia. Yo los datos que tengo son los que dice la sentencia que es lo más objetivo.

P.-¿Se está refiriendo a las sentencias del Tribunal de Derechos Humanos?

R.-Me estoy refiriendo a los procedimiento en los que yo estuve con toga puesta, cuando con menos canas estaba en el País Vasco dando el callo.

P.-Usted en el famoso informe Navajas denunciaba una problemática, que era la connivencia de determinados guardias civiles con respecto al narcotráfico y ese informe no se tuvo en cuenta ¿Qué pasó?

R.-Yo no voy a hablar de lo que hicieron otras personas, yo voy a hablar de lo que yo hice, que fue acoger la tesis de un procedimiento que se inicia porque lo recibo… A mí la Guardia Civil me merece un crédito extraordinario, todo es opinable, pero como ciudadano y fiscal además de un crédito extraordinario hay que decir que cuando salgo del País Vasco salgo con la sensación de salir vivo es porque la Guardia Civil me protegió. A mí y a un montón de ciudadanos.

P.-¿Qué me puede contar de Intxaurrondo?

R.-El acuartelamiento de Intxaurrondo donde había 1.500 agentes, eso es como un árbol que da peras y de repente encuentras una podrida. El árbol es bueno pero la podrida hay que tirarla. Y allí la inmensa mayoría eran gente honesta, sacrificada, heroica porque mataron a muchos y los problemas que hubo a los que se refiere la sentencia eran un ‘puñao’, y los torturadores otro ‘puñao’ y curiosamente en el período en el que se producen las torturas en el trienio negro (82,83 y 84), ETA mataba a 100 personas al año y raro eran los telediarios que no abrían con el funeral de un guardia civil, un policía o concejal ¿Eso justifica? Yo ahí ya me cayo mi reflexión.

Y por último apostilla:

R.-Lo que sí quiero dejar claro, porque se han dicho muchas generalidades. Yo, a lo que dicen las sentencias y los jueces: que hubo 6 o 7 condenas por torturas, todos estos que eran guardia civiles estaban ahí defendiendo contra el terrorismo. Quiero dejar claro porque muchas veces se dice que Intxaurrondo era una escuela de torturadores, mire usted yo he estado muchas veces allí y hay que vivirlo. Yo no sé qué es lo que era el Gueto de Varsovia pero algunos matices igual tenía: donde los hijos de guardias civiles tenían que ir escoltados al colegio, donde muchos guardias civiles tenían que decir que trabajan en Telefónica o representantes de laboratorio farmacéutico.

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