Sumario de los CDR

En el laboratorio terrorista de los CDR: «Quedamos después de cenar, que los niños no vean el ácido»

Las conversaciones intervenidas a los CDR acusados por terrorismo revelan cómo fabricaban los explosivos en sus casas o en los domicilios de sus padres

El hijo de Torra era el enlace de los CDR terroristas con el presidente de la Generalitat

CDR
Agentes de la Guardia Civil con material incautado a los CDR. (Efe)

Con nocturnidad. Así actuaban los miembros de los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR), acusados de terrorismo. Las conversaciones intervenidas a los radicales, y reveladas en el sumario al que ha tenido acceso OKDIARIO, desvelan a la perfección su plan para fabricar los explosivos y sembrar el caos en Cataluña. Según el sumario, el objetivo de los detenidos era utilizar los explosivos, de fabricación casera, «contra personas, lugares o puntos sensibles como el Parlamento de Cataluña o infraestructuras críticas». Tampoco se descartaba «la finalidad del envío de explosivos mediante paquetería a los cuarteles de la Guardia Civil consultados a través de Internet».

Los presuntos terroristas fabricaban sus artefactos en «laboratorios» caseros: en sus casas o incluso en el domicilio de sus padres. De algunas conversaciones intervenidas se deduce el especial celo con que ejecutaban esta preparación.

«Es mejor quedar después de cenar, que no haya niños a la vista, que hace escándalo», consta en la transcripción de una llamada telefónica entre Jordi Ros y Alexis Codina.

En otra conversación, entre los mismos detenidos, Alexis avisa a Jordi de que «él tiene hijos en casa y no quiere que los niños le vean trajinar con ácidos y cosas así para que no les pique la curiosidad». A continuación, le comenta que «los niños están de vacaciones y que están ahí todo el día, pero que por la noche están dentro durmiendo». Se citan a partir de las once de la noche.

A los detenidos se les interceptó una gran cantidad de material, con capacidad para explosionar.

Los investigadores constataron la existencia de «laboratorios clandestinos» en los que «llevaban a cabo la manipulación de las sustancias adquiridas, con el fin de transformarlas en compuestos peligrosos como la termita, así como diferentes tipos de explosivos como: cloratita, ácido pícrico, anfo…».

Además del llamado «núcleo productor», otros individuos «serían los encargados de llevar a cabo la ejecución de la acción, además de la recopilación de información de los posibles objetivos».

Torra y Puigdemont

El sumario revela también que los radicales investigados por la Audiencia Nacional tenían nombres en clave para identificar al presidente catalán Quim Torra y a su antecesor, Carles Puigdemont. Al primero le llamaban ‘Gandalf’ y al segundo, ‘Lisa’.

En el curso de las investigaciones, los investigadores preguntaron a uno de los arrestados, Ferran Jolis, si había recibido el encargo de la organización a la que pertenecía, el Equipo de Respuesta Táctica (ERT), para la seguridad informática y de telecomunicaciones de una eventual ocupación del Parlament de Cataluña.

Jolis respondió que «le dijeron (ese encargo) venía de parte de Presidencia» y que «la intención era que Quim Torra (con nombre clave Gandalf) se quedara encerrado dentro para el día D».

«Querían garantizar las comunicaciones una semana y que no había límite de gastos» para acometer la ocupación de la Cámara autonómica. Por eso, añadió, le pidieron «consejo sobre si sería viable o no», tal y como consta en el sumario.

Los investigados habían usado dispositivos para blindar las comunicaciones entre Torra y Puigdemont, según consta en el sumario.

En esta operación, la hermana de Puidemont jugó un papel esencial. Uno de los arrestados, Jolís, desveló cómo organizó una reunión con ella «para blindarles comunicaciones y asegurarles una comunicación» con Torra.

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