Crisis del coronavirus

Un informe de Sanidad confirma que el virus estaba desbocado mientras Simón decía que no era «grave»

Fernando Simón
Fernando Simón, responsable del Centro de Alertas y Emergencias del Ministerio de Sanidad.

El coronavirus corría por España desde mucho antes de que el Gobierno de Pedro Sánchez reaccionase. Lo confirma el propio Ministerio de Sanidad en su informe científico-técnico sobre el Covid-19. El departamento de Salvador Illa recoge que el 25 de febrero el virus se propagaba como un torbellino por nuestro país. Unos datos que se confirman con los resultados preliminares del estudio del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), conocido esta semana, según los cuales el coronavirus circulaba por el país a mediados de febrero y habría entrado en España por hasta 15 vías diferentes.

El indicador de Sanidad es el llamado ‘número de reproducción efectivo’, la estimación de cuántas personas en promedio se han contagiado cada día a partir de los casos existentes observados durante una epidemia en el momento en el que son notificados. Se trata, explica el Ministerio en su informe, «de un valor que tiene en cuenta la observación a tiempo real de la epidemia».

En el gráfico se muestra cómo ya el 25 de febrero el coronavirus estaba disparado, lo que implicaría que, desde días o semanas antes, había penetrado con fuerza en España.

Un informe de Sanidad confirma que el virus estaba desbocado mientras Simón decía que no era «grave»

La serie muestra cómo la reproducción del virus se va reduciendo a medida que se aplican medidas restrictivas. En la primera fase, mediante fórmulas de contención (identificación y aislamiento de contactos, fundamentalmente, hasta mediados de marzo). A partir del decreto de alarma, y el confinamiento obligatorio de la población, esa reducción se hace aún más evidente. Sanidad atribuye el repunte experimentado en torno al 10 de marzo a la propagación del virus a través de contagios locales y también a la existencia de casos importados procedentes de zonas de riesgo, con un alto impacto de la epidemia.

Propagación silenciosa

«En la segunda fase de distanciamiento social se adoptaron medidas progresivamente más intensas, desde la supresión de reuniones y eventos multitudinarios a partir de la primera semana de marzo hasta el confinamiento de la población, excepto algunos sectores laborales a partir del 14 de marzo y la intensificación el día 29 de marzo, con una mayoría de trabajadores recluidos en sus domicilios», señala el informe.

El gráfico es un reflejo, no obstante, de la evolución de la propagación silenciosa del virus mientras desde el Gobierno se infravaloraba su presencia.

Precisamente, en los días en que comienza la serie analizada, desde Sanidad se negaban los riesgos fatales. El 27 de febrero, el responsable del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, informaba en rueda de prensa de 14 casos confirmados. Tres de ellos sin relación con Italia, por entonces foco del coronavirus en Europa.

Simón admitió entonces que podría haber «una transmisión asintomática» mediante «casos que no se controlen», pero quitó importancia a la situación, asegurando que «España está en un escenario de contención» y «no tenemos transmisión comunitaria descontrolada» ni «entrada masiva de casos importados». 

Destacó además que el coronavirus «no es grave», aunque admitió que «no es banal» y consideró que «en nuestro país habrá fallecidos porque esta enfermedad produce un cierto nivel de letalidad» .

«Lo que hay que hacer es el tratamiento más precoz posible para garantizar que una persona pasa el período crítico de la enfermedad. Si conseguimos eso probablemente la letalidad será mínima. Probablemente habrá, tiene que haber fallecidos», dijo el portavoz.

El Gobierno no adoptaría medidas drásticas hasta dos semanas después, con la aprobación del decreto del estado de alarma que obligó al confinamiento de la población.

Estudio del ISCIII

Precisamente, esta semana se conocieron los resultados preliminares de una investigación del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), según la cual, el virus estaba disparado desde mediados de febrero. Desde los días en que Simón decía que en España «ni hay virus ni se está transmitiendola enfermedad».  El estudio se basa en el análisis de las secuencias del genoma completo del virus.

Conocido este trabajo, el director del Centro de Alertas y Emergencias admitió que «es probable que el incremento de casos registrado la primera semana de marzo se debiera al incremento de la última semana de febrero». Y también que «es perfectamente posible que hubiera casos asintomáticos que se nos escaparon y que no fueron detectados por los servicios sanitarios. Si no, no hubiera sido tan explosivo».

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