El Gobierno dice que apoyará a EEUU pero "sin poner los pies encima de la mesa"

Mariano Rajoy
Mariano Rajoy. (Foto: AFP)

El ataque con 59 misiles Tomahawk lanzados el viernes por la flota norteamericana contra una base militar del régimen de Bashar al Asad puede ser el comienzo de una intervención a gran escala de Estados Unidos para poner fin a la guerra civil de siria que se prolonga ya desde hace seis años.

El Gobierno de Rajoy tardó sólo unas horas en emitir un comunicado, en el que respalda la operación militar, tal como han hecho la Unión Europea y la OTAN, que fue la encargada de coordinar el ataque.

Fuentes de La Moncloa consultadas por OKDIARIO han indicado que el Ejecutivo de Rajoy va a mantener su apoyo a una posible operación más amplia para poner fin a la guerra de Siria, pero lo hará "sin poner los pies encima de la mesa".

Con esta expresión, las mismas fuentes aluden a que el Gobierno no quiere caer en la sobreactuación del ex presidente José María Aznar, quien aún hoy se jacta de haber aparecido en la foto de las Azores junto a George W. Bush, Tony Blair y Durao Barroso, que marcó el inicio de la intervención militar en Irak.

La foto de Aznar en las Azores

Más tarde, Aznar se dejó fotografiar con los pies sobre la mesa junto a Bush y otros mandatarios internacional durante una cumbre del G-8 celebrada en Canadá, en una muestra del grado de confianza que había alcanzado con el entonces presidente norteamericano.

Para José María Aznar, ambas imágenes representaban la culminación de su carrera política y la mejor prueba de que había conseguido colocar a España entre las primeras potencias del concierto internacional. Pero las dos fotografías le han perseguido también, debido al fallido desenlace de la guerra de Irak.

El Gobierno de Mariano Rajoy, señalan las fuentes oficiales consultadas por OKDIARIO, va a mantener su colaboración con un aliado estratégico como Estados Unidos, dentro de los objetivos que marque la OTAN, como ocurrió con el ataque del pasado jueves. Pero lo hará sin aspavientos, y evitando que ello se convierta en motivo de controversia con el resto de grupos políticos. Todo al estilo Rajoy, desde luego muy distinto al de José María Aznar.

El Gobierno ha comprometido ante la OTAN su apoyo a las acciones que se lleven a cabo en Siria, fundamentalmente por lealtad a sus socios y por motivos humanitarios. La operación desarrollada el pasado viernes fue la respuesta al ataque que el gobierno sirio había lanzado el martes con gas sarín contra su población civil en Idlib, que causó 83 muertos (20 de ellos niños) y al menos 550 heridos.

La OTAN coordinó la operación

Pero hay constancia de que, ya con anterioridad, el régimen de Al Asad había utilizado armas químicas en este conflicto. La guerra civil se Siria ha provocado la mayor crisis humanitaria de la últimas décadas, con varios millones de refugiados huyendo de su país y llamando a las puertas de la Unión Europea, incapaz de atender esta riada humana.

Durante la madrugada del viernes, el presidente Mariano Rajoy recibió la llamada de un alto representante de la OTAN –las fuentes consultadas apuntan al secretario general, Jens Stoltenberg– para informarle de que se iba a llevar a cabo la operación de represalia contra una base militar siria, desde los destructores USS Ross y el USS Porter.

Como ha informado OKDIARIO, Rajoy telefoneó personalmente a los líderes de los principales grupos de la oposición para comunicarles estos hechos y pedirles que adoptaran una posición de "responsabilidad y lealtad" ante el Gobierno.

El único que hizo caso omiso de este llamamiento fue el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, quien se apresuró a condenar el ataque de Estados Unidos –en realidad, coordinado por la OTAN– porque se ha producido "sin la autorización del Consejo de Seguridad" de la ONU.

La indignación selectiva de Podemos

La portavoz de Podemos, Irene Montero, fue más lejos y exigió explicaciones al Gobierno de Rajoy por "el uso de las bases españolas en el ataque a Siria". Aludía a que los dos destructores norteamericanos utilizados en la operación tienen su base  habitual en Rota.

Pablo Iglesias e Irene Montero todavía no han condenado el ataque lanzado el pasado martes por el régimen de Al Asad con armas químicas contra su población civil (en el que murieron 20 niños), que fue el detonante de la respuesta coordinada por la OTAN.

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