La CUP no cree que la solución esté en el diálogo y llama a la "desobediencia civil" contra el Estado

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Carles Riera, portavoz de la CUP en el Parlament. (EP)

El diputado de la CUP en el Parlament Carles Riera ha llamado este miércoles a "intensificar y agudizar el conflicto democrático" con el Estado a través de un proceso de desobediencia civil e institucional que permita que los catalanes ejerzan el derecho a la autodeterminación de manera real y efectiva.

En rueda de prensa en la Cámara, el de la CUP ha dicho que la mejor respuesta que puede darse al Estado ante las sentencias que haya a los líderes independentistas es "plantar cara" al Estado reivindicando y ejerciendo unos derechos civiles, políticos y democráticos que, en su opinión, quieren limitar.

"El Estado, a través del TS, quiere marcar sus líneas rojas basadas en la restricción y la limitación severa y contundente de estos derechos", ha advertido Riera, y ha apelado a los partidos, a los agentes sociales y sindicales a estar a la altura del momento.

Según él, el fin de "la represión" no pasa por la renuncia de los derechos y objetivos políticos de los catalanes y sí por el ejercicio real de estos derechos, entre los cuales el de la autodeterminación.

Por ello, cree que actores políticos, sociales y sindicales deben sentarse para tejer acuerdos que permitan dibujar nuevos escenarios para que los catalanes puedan decidir el futuro de Catalunya, teniendo en cuenta que ejercer la autodeterminación "implica necesariamente un conflicto democrático con el Estado".

Según Riera, la solución al conflicto catalán no vendrá del diálogo con el Estado y sí de intensificarlo, y por ello no considera una opción válida abrirse a hablar "para reformar el Estado y el régimen autonómico o para negociar mejores competencias".

"Habrá que volver a ejercer la autodeterminación de forma efectiva, tangible y material, y esto debe concretarse en abrir la puerta a la ruptura democrática con el Estado y el régimen de 1978″, ha sostenido el diputado de la CUP, que defiende también la necesidad de movilizaciones a medio y largo plazo para emplazar a la mayoría de la sociedad catalana y a la comunidad internacional a encontrar una solución democrática al conflicto catalán.

"Cuixart no tiene que defenderse de nada"

El vicepresidente de Òmnium Cultural Marcel Mauri ha definido como "juicio a la democracia" el proceso judicial del 1-O en el Tribunal Supremo que finalizará este miércoles con las intervenciones finales de los acusados, entre ellos el presidente de la entidad, Jordi Cuixart.

En declaraciones a los medios antes de asistir a la última sesión del juicio, ha reivindicado "la desobediencia civil como instrumento legítimo para transformar aquellas realidades que son injustas", y ha asegurado que así lo expondrá también el propio Cuixart ante los magistrados.

Ha defendido que en España existe, a su parecer, una suspensión general de derechos contra una parte de los ciudadanos, y ha expuesto que Cuixart no considera que deba defenderse de nada, sino que utilizará su intervención para "acusar al Estado" de esta situación.

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