Barómetro del CIS

El ‘chef’ Tezanos no quiere rivales: propone un cuerpo de sociólogos a cargo del Estado

Tezanos
El presidente del CIS, José Félix Tezanos (Foto: PSOE)

Tezanos desprecia a sus críticos en un artículo en la revista Sistema, del PSOE

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José Félix Tezanos, presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), ha encontrado una válvula de escape para criticar a aquellos que cuestionan sus polémicos pronósticos: la revista Sistema, una histórica publicación del PSOE que él mismo dirige.

En las últimas horas, Tezanos se ha despachado en un artículo en el que arremete contra los “opinólogos” y propone una medida controvertida para acallar esas críticas: la creación de un Cuerpo Nacional de Sociólogos, un cuerpo al que se accedería por oposición y al servicio de la Administración Pública, al estilo de los Abogados o Economistas del Estado.

Las críticas, dice Tezanos, “me han llevado a preguntarme, en primer lugar, por qué en la sociedad española no se está apoyando más la defensa profesional del papel de los sociólogos, incluso con la creación de un Cuerpo Nacional de Sociólogos -o un subcuerpo- que permita contar con profesionales cualificados en esta materia en la Administración Pública y en otros organismos”.

El CIS de Tezanos -exmiembro de la Ejecutiva de Pedro Sánchez en el PSOE- ha revelado este jueves su nuevo barómetro de intención de voto, en el que el PSOE sigue por delante (31,6%), a más de diez puntos de distancia del segundo partido, Ciudadanos (con un 21%). La encuesta desplaza al PP hasta la tercera posición, con un 18,2% de voto.

“Afán inquisitorial”

En el citado artículo, Tezanos arremete contra los que “intentan espolear sobre los pronósticos electorales” y censura las críticas, deslegitimando a quienes cuestionan los datos. “La mayor parte de los que están participando en esta hosca discusión no son científicos, ni académicos. E, incluso, algunos ni siquiera tienen una formación específica como sociólogos, ni como estadísticos. Tal como uno de estos polemistas me confesaba hace poco, algunos son meros aficionados y opinólogos. Es decir, hacen números, leen algunas cosas y, sobre todo, escriben artículos de opinión”.

El presidente del CIS afirma que, si bien eso “es perfectamente normal, lógico y propio de una sociedad libre”, “el problema empieza cuando algunos personajes sin formación ni conocimientos acreditados empiezan a pontificar y hablar “ex cátedra” (?), descalificando agriamente a quienes no piensan ni actúan como ellos, o como a ellos les gustaría, o les convendría. Llegando incluso a tergiversar maniqueamente argumentos, opiniones y comportamientos”.

“Es cada vez más difícil formular previsiones exactas con cierto tiempo de antelación y en base a métodos científicos rigurosos”

Tezanos se queja del “intrusismo” entre los sociólogos, y lamenta que “cualquiera se sienta legitimado” para “descalificar inquisitorialmente a quienes no coinciden con sus puntos de vista, o sus intereses. Sean estos políticos o económicos”. En otro momento, ‘señala’ al “afán inquisitorial y distorsionador” de dos periodistas “de un importante periódico nacional” que “después de someterme durante más de una hora a un tercer grado interrogador-confrontador” acabaron publicando “una entrevista delirante”. El diálogo, dice, fue un “ejercicio de acoso”. 

El sociólogo, que fue también responsable de las encuestas internas del PSOE de los últimos años, admite las “dificultades” para “anticipar de manera precisa y rigurosa los comportamientos electorales” por la actual fragmentación del espacio político.

“Es evidente que en estas condiciones –que no se dan solamente en España– es cada vez más difícil formular previsiones exactas con cierto tiempo de antelación y en base a métodos científicos rigurosos”.

Tezanos defiende que el CIS renuncia “a hacer proyecciones no contrastadas de datos” y se limita “a recoger exactamente lo que los españoles dicen que piensan votar”. Y concluye, atacando de nuevo a sus críticos: “La ignorancia se tiende a reforzar –y ocultar– con la exaltación y el extremismo”, de forma que cuanto más ignora alguien determinadas cuestiones, más exaltado y extremista suele ser en su defensa. Casi, casi, como si en ello les fuera la vida, la honra, o el pecunio; que de todo hay en la viña del Señor”, concluye.

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