La Cabalgata ‘roja’ de Stalin: cuando el PSOE de Largo Caballero prohibió los Reyes Magos
Los Reyes Magos fueron sustituidos por bustos gigantescos de Stalin y fotografías de Largo Caballero
El sectarismo de la izquierda no conoció límites ni siquiera ante la inocencia de los niños en Navidad

El profesor Javier Paredes, catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Universidad de Alcalá, ha recordado uno de los episodios más aberrantes del sectarismo antirreligioso del Frente Popular: la prohibición de la Cabalgata de Reyes Magos en Valencia durante la Navidad de 1936-1937, en plena Guerra Civil española.
El régimen republicano, presidido por el socialista Francisco Largo Caballero, no se contentó con el martirio de personas y la profanación de templos. Su persecución totalitaria pretendía aniquilar hasta el «tiempo religioso», sustituyendo las tradiciones católicas milenarias por propaganda comunista.
Del Belén a Stalin
Paredes documenta cómo los Reyes Magos fueron sustituidos por bustos gigantescos de Stalin y fotografías monumentales de Largo Caballero en la cabalgata valenciana de 1937. Los talleres falleros, bajo órdenes gubernamentales, fabricaron carrozas que eliminaron a Melchor, Gaspar y Baltasar para dar paso a la iconografía soviética, tal como recoge Hispanidad.com.
La revista Crónica del 27 de diciembre de 1936 justificaba el cambio tildando la tradicional fiesta de los Reyes Magos de «arcaica mascarada casi carnavalesca», creando en su lugar la llamada «Semana Infantil», desprovista de referencias cristianas.
Así concluía el reportaje de uno de los periodistas acólitos al régimen que había seguido la cabalgata de Valencia de 1937: «La cabalgata ha sido un éxito indescriptible. Miles y miles de niños presenciaron el festejo con la alborotada alegría entre aplausos y aclamaciones, que han puesto un estrépito de optimismo y de gozo en el ánimo de esas criaturas. ¡Bien hayan el Gobierno de la República y todos cuantos han sido sus colaboradores en esta hermosa fiesta, que tanto bien, material y moral, ha llevado a los niños!».

Sectarismo totalitario
El profesor Paredes destaca que esta persecución era «total, porque la ideología de sus verdugos era totalitaria». Socialistas, comunistas, anarquistas y masones se empeñaron en «exterminar de raíz la fe católica de España», llevando a cabo la mayor persecución religiosa que la Iglesia católica había padecido en veinte siglos por número de víctimas.
La cabalgata valenciana de 1937 ejemplifica este fanatismo ideológico: tres grupos desfilaron al son de La Internacional, exhibiendo enormes escudos republicanos, banderas del Frente Popular y figuras grotescas de curas y banqueros etiquetados como «Los Nacionales». Una carroza monumental mostraba un «descomunal soldado ruso» rodeado de niños, con las letras URSS adornando la barandilla.
Los talleres falleros valencianos fueron obligados a fabricar carrozas comunistas mientras las bandas de música interpretaban obsesivamente La Internacional en lugar de los arcaicos villancicos. «Donde antes había tradición cristiana y alegría infantil, el Frente Popular impuso propaganda soviética y adoctrinamiento ideológico, convirtiendo la inocente Cabalgata de Reyes en un desfile de culto al dictador soviético», explica el profesor Paredes.
Manipulación infantil
El régimen utilizó a los niños como herramienta de adoctrinamiento. Donde antes había ilusión por los regalos de los Reyes Magos, ahora se imponía propaganda comunista disfrazada de «progreso». La prensa afín celebraba el «éxito indescriptible» de una cabalgata que sustituía la tradición religiosa por el culto a Stalin.
Como señala Paredes, «tuvieron que pasar veinte siglos para que las fuerzas políticas del progreso» -como entonces y ahora se autodenominan socialistas y comunistas- decidieran que la civilización occidental vivía en la «alienación» al celebrar el nacimiento de Jesucristo.