La Academia de Infantería se cae a pedazos: los militares temen el desplome del techo mientras duermen
Las habitaciones tienen grietas y humedades en las paredes y techos

La Academia de Infantería del Ejército de Tierra, en Toledo, se cae a pedazos. De hecho, los militares temen el desplome del techo mientras duermen, según ha podido saber OKDIARIO. Las habitaciones tienen grietas y humedades en las paredes y techos, y recientemente se ha caído la cornisa del edificio, como puede ver en las imágenes que acompañan esta información.
Esta «situación tercermundista» se prolonga en el tiempo, pero ha sido tras el derrumbe de la cornisa y el hecho de que varios días después aún no se haya hecho nada para arreglarla, que los afectados han decidido poner pie en pared.
Ha sido la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) la que ha dado la voz de alarma a OKDIARIO denunciando públicamente «las precarias condiciones» en las que viven nuestros militares, tanto soldados como mandos, así como militares extranjeros, ya que actualmente también se está adiestrando en esta academia a militares ucranianos.
Condiciones inaceptables
La situación más alarmante se encuentra en el edificio Cabo Noval, donde se ha producido el desprendimiento de la cornisa, y los techos presentan grietas y humedades. También hay humedades en las paredes por fugas de agua y están totalmente ruinosas. Según denuncia ATME, «las grietas de las paredes son tan grandes que desde las habitaciones se ve el exterior, los pasillos».
A ello se suma también «el hundimiento de suelos en las zonas de aseo, tanto baños como duchas, y mucho moho, lo que pone en grave peligro la salud de los alojados».
Esta academia, ubicada frente al Alcázar y junto al río Tajo, es el principal centro de entrenamiento táctico del Ejército de Tierra. En ella se imparte desde 1846 formación teórica y práctica a los infantes –el soldado a pie en el campo de batalla–, que supone para ellos el comienzo de una vida al servicio de España. En esta academia se les enseña combate.
Tras su paso por la Academia General Militar o la Academia General Básica de Suboficiales, los futuros oficiales y suboficiales de Infantería del Ejército de Tierra completan su formación en este centro. Una formación que se encuentra en constante adaptación a los nuevos escenarios sociales, militares y operativos, así como a las innovaciones en medios y procedimientos.
Sin embargo, sus instalaciones siguen ancladas en el pasado, «sin mantenimiento y con riesgos estructurales», «viviendo los militares en unas condiciones inaceptables, fruto del abandono presupuestario para el mantenimiento preventivo y correctivo de las zonas donde viven los militares durante su formación, así como parte del profesorado», denuncia en OKDIARIO Marco Antonio Gómez Martín, presidente de ATME.
En El Goloso, ‘castigados’ a duchas frías
Esta situación no es un hecho aislado. En la base militar El Goloso, situada en Madrid, nuestros militares también están sufriendo «continuos cortes de agua corriente, de agua caliente y de calefacción en el Batallón UAD RAS II/31», según denuncia ATME. Así las cosas, están siendo castigados a duchas frías en pleno invierno y con la ola de frío actual que este miércoles ha dejado nevadas en Madrid.
«Los militares se asean con agua fría de los aljibes y en duchas de campaña en el exterior de las instalaciones. Y esto está ocurriendo en los meses más fríos del año», explica Marco Antonio Gómez, precisando que hasta el momento, la reacción del Ministerio de Defensa ante estas deficiencias «se ha limitado a aplicar parches temporales o a derivar la responsabilidad a empresas externas».
«No parece que haya voluntad para realizar las reformas integrales que las instalaciones necesitan», critica Gómez, subrayando que estas condiciones «entran en conflicto con la normativa de prevención de riesgos laborales y con los principios de dignidad, salud y seguridad que debe regir el servicio en las Fuerzas Armadas».
ATME ha denunciado ya ambos casos ante el Ministerio de Defensa, dirigido por Margarita Robles, reclamando una solución urgente ante estas «instalaciones y condiciones indignas» y que se garanticen «unas condiciones de vida y descanso dignas». «Así se trata el Ministerio a quienes se juegan la vida por todos», critica ATME.
Instalaciones mohosas
También «malviven en una situación deplorable» los militares del regimiento de Guerra Electrónica 31″ en el acuartelamiento Zarco del Valle, en El Pardo (Madrid). Estos efectivos se encuentran «hacinados en naves de oficinas reacondicionadas en habitaciones e instalaciones para cocinar», y estas infraestructuras están mohosas, según denuncian los propios afectados.
ATME también se ha alzado recientemente contra esta situación reclamando explicaciones al Ministerio de Defensa, así como la adopción de medidas inmediatas.
Según informa, la situación de precariedad en este otro caso se manifiesta en la distribución del personal en «camaretas» de seis ocupantes. Unas instalaciones que, según los afectados, «no cumplen con los requisitos técnicos mínimos de ventilación, habitabilidad ni privacidad».
ATME también señala que se prevé que «la llegada de más de 100 nuevos efectivos» a este acuartelamiento. Para esta asociación, este incremento de personal sin las infraestructuras adecuadas abre «un escenario insostenible que compromete tanto el bienestar de la tropa como la operatividad de la unidad».
«Ante este panorama es inevitable cuestionar el destino de los fondos del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa de 2025», afirma el presidente de ATME, señalando que «mientras se producen estas lamentables situaciones, se han gastado ya miles de millones de euros en programas tecnológicos y armamento de última generación».
ATME se pregunta si alguna partida de este ambicioso plan se ha reservado «para asegurar que los soldados y marineros tengan techos seguros y suministros básicos». Y hace hincapié en que «es imperativo que la modernización de las Fuerzas Armadas no se limite sólo a los medios tecnológicos y se solucionen de una vez los males estructurales de las bases y acuartelamientos».
Formación a militares ucranianos
Unos meses después de la invasión rusa en Ucrania, que el próximo mes de febrero cumplirá ya cuatro años, se puso en marcha la Misión de Asistencia Militar de la Unión Europea en Apoyo a Ucrania (EUMAM-UA) para la formación de militares ucranianos en España. Hasta la fecha se ha adiestrado en la Academia de Infantería de Toledo a unos 4.500 efectivos. En total, por nuestras instalaciones a nivel nacional han pasado ya casi 9.000 soldados ucranianos.
Actualmente, en la Academia de Infantería se forma a unos 70 combatientes ucranianos en instrucción física y militar, psicología en combate, topografía, armamento, movimiento en terreno abierto, urbano, así como en formación sanitaria, básica para salvar la vida en el frente. Una formación que también reciben nuestros militares.
Precisamente, el pasado 21 de enero, la ministra de Defensa, Margarita Robles, visitó a los militares ucranianos que reciben instrucción en esta academia de Toledo desde comienzos de enero y hasta finales de febrero. Les reiteró que «España no va a abandonar a Ucrania».
ATME hace un llamamiento a la ministra de Defensa para «que ella tampoco abandone a sus militares».