Puigdemont muestra su rechazo al Ómnibus en privado: estudiará votar en contra para frenar la okupación
En una reunión privada con los afectados por la okupación ha reconocido el mega decreto como un chantaje político

Los afectados por la okupación se han reunido personalmente con Carles Puigdemont para pedir su voto en contra del ya famoso decreto Ómnibus en el que el Gobierno ha incluido la prórroga, por séptimo año consecutivo, de la ley antideshaucios. Durante su conversación el líder de Junts se ha «posicionado en contra» del megadecreto, según ha podido saber OKDIARIO.
Sin embargo, su posición radicalmente en contra de la prórroga de la ley antideshaucios que seguiría dando alas a la okupación e inquiokupación sigue estando sujeta a un chantaje político. Votar no a los okupas conllevaría, gracias a la jugada del Gobierno, votar también contra medidas tan populares como las pensiones o las ayudas al transporte.
El líder de Junts ha expuesto durante la reunión de este viernes con la Plataforma de afectados por la okupación ser «pleno conocedor» de la problemática y de los efectos que está causando en el mercado del alquiler. De hecho ha puesto de ejemplo Cataluña como uno de lugares más afectados por la okupación e inquikupación.
«Ha demostrado una gran empatía con los afectados y la situación que provoca este decreto y valoran la necesidad de que el gobierno deje de plantear estos decretos Ómnibus para poder votar de manera independiente cada medida», explican desde la Plataforma.
Un chantaje político
Desde la Plataforma de Afectados por la Ocupación e Inquiocupación denuncian que el Ejecutivo de Sánchez siga sin asumir su responsabilidad con las familias vulnerables, ni con la de «miles de falsos vulnerables» que se han aprovechado de la laxitud de este decreto, los okupas.
«El gobierno no dispone de financiación ni de viviendas sociales para ofrecer a estas familias, y deriva la responsabilidad de ofrecer los recursos habitacionales, así como el pago de los suministros a las familias trabajadoras, que tienen una única vivienda en el mercado del alquiler», comentan.
En este sentido aclaran que esta última carga para los propietarios va «enmascarada en el decreto de suspensión de desahucios». Además destacan que es un decreto que surgió en época de pandemia con carácter excepcional y temporal, y a día de hoy se sigue prorrogando.
Sobre el Ómnibus apuntan que «supone un chantaje político al resto de formaciones políticas» ya que juntan la ley antideshaucios con medidas «muy aceptadas» como la subida de pensiones y las ayudas al transporte, lo que evita, que los partidos políticos puedan posicionarse en contra.
Desde la Plataforma de Afectados por la Ocupación e Inquiocupación denuncian que el Gobierno, «en su afán por perpetuarse en el poder», se limita a anunciar medidas populistas para «evitar afrontar un problema tan grave y urgente» como es el de garantizar una cobertura real a las familias vulnerables: «Genera una mayor vulnerabilidad y desestabilización en el mercado de la vivienda», finalizan.