El presidente de Alhokair, acusado de estafa en Blanco, detenido en la purga anticorrupción de Arabia Saudí

Blanco
Una de las tiendas de la compañía textil Blanco (Foto: Blanco Facebook)

Fawaz Alhokair, principal accionista y presidente del Grupo Alhokair, acusado de presunta estafa y alzamiento de bienes en la textil española Blanco, está entre los detenidos en la purga de corrupción llevada a cabo en Arabia Saudita.

La purga anticorrupción llevada a cabo en el país ha traspasado fronteras. Uno de los magnates detenidos es Fawez Alhokair, el accionista principal del fondo saudita que compró la compañía española Blanco y que ahora figura entre los querellados acusado por la Audiencia Nacional de presunta estafa y alzamiento de bienes, está detenido en el Ritz Carlton a la espera de que terminen las investigaciones.

El empresario se encuentra entre los príncipes, ministros y altos funcionarios de Riad detenidos por orden de un comité anticorrupción encabezado por el príncipe heredero Mohammed bin Salman. La detención del multimillonario pone en jaque la salida a Bolsa de la unidad comercial de Grupo Alhokair, las cuentas de la compañía se han congelado tras la purga llevada a cabo en el país del Golfo Pérsico.

Alhokair vale alrededor de 1.200 millones de dólares, según el índice de millonarios de Bloomberg y Forbes. En febrero de 2015 el fondo saudita estaba en contacto con Morgan Stanley y Bank of America para que capitaneasen la salida bursátil. Actualmente, Fawaz Alhokair es también socio locales en Arabia Saudí de otras compañías textiles tan conocidas como GAP, Banana Republic o Steve Madeen con 19 centros comerciales en el país.

De hecho, recientemente por el Alto Tribunal español ha pasado parte de la cúpula de Blanco para recoger sus querellas y ser citados a declarar en el mes de diciembre tras la acusación de la Plataforma de Afectados de Blanco, a través de despacho Camacho&Maíz Abogados.

De todos los querellados, solamente Nuno Ferreira y Gerard Waters (director financiero y CEO, respectivamente) han recogido sus querellas, el resto no han podido ser localizados por la Justicia española por encontrarse en paradero desconocido.

El fondo saudita Alhokair compra Global Leiva en 2014

La quiebra de la textil creada por Bernardo Blanco lleva alrededor de dos años coleando y, aunque nada ha terminado, el caso ha sido elevado a la Audiencia Nacional a petición de la magistrada del Juzgado de Alcorcón, Raquel Zuil, a mediados de 2017.

Fue en 2014 cuando llegó a España el fondo Alhokair  y compró la sociedad Global Leiva (Blanco) por 40 millones de euros. El acuerdo alcanzado, según consta en la querella expuesta en el auto de la juez, contemplaba la supervivencia del negocio, así como el mantenimiento de la actividad comercial y los puestos de trabajo.

En el mismo documento, se explica que la firma saudita del ahora detenido en Riad creó la sociedad limitada en España Global Leiva SLU y Alhokair, para regularizar la situación económica de la mercantil, constituyó dos créditos participativos consecutivos de 12 millones y 33 millones de euros. Por tanto, y siempre según la querella, lo que se hizo fue aumentar la deuda de la compañía textil incrementando los costes financieros y no elevar su capital social. De algún modo, Global Leiva nació prácticamente en quiebra y absolutamente endeudada, según los documentos. 

En 2015, las pérdidas de la textil ya ascendían a 21 millones de euros, un 192% más que un año antes, según datos de Modaes. Los números estaban en rojo y, como último intento, Alhokair renovó la dirección con directivos británicos, entre los que se encontraba Stephen Craig, pero finalmente terminó deshaciéndose de la española Blanco.

Alhokair traspasa Blanco al fondo AC Modus

En marzo de ese mismo año, para seguir con el culebrón empresarialBlanco es traspasada al fondo AC Modus por 83 millones de euros, el doble que lo que Alhokair pagó por ella inicialmente. Aunque, según la escritura de venta a la que ha tenido acceso este periódico, refleja que la operación real fue de 1,19 millones de euros.

En la querella se explicaba además que, en el momento del traspaso, Global Leiva dejó de ser una sociedad instrumental de fondo saudita Alhokair, para pasar a ser una sociedad independiente sin la solvencia necesaria para afrontar el día a día de la textil. Eso sumado, al abandono financiero del fondo. Según los empleados, AC Modus dejó en inyectar capital, un gesto que provocó la rápida deriva de Blanco.

Según la querella de los empleados, lo único que buscaba Alhokair desconectándose de Global Leiva (Blanco) era “eludir la responsabilidad frente a los acreedores y frustrar los pagos de los créditos”. Por ello, en la querella se acusa a la compañía textil de un delito de “alzamiento de bienes” y sostiene que existe “estafa, no solo se engaña al Juzgado de lo Mercantil Nº 8 de Madrid, sino también a los trabajadores y al resto de proveedores y acreedores”. El mismo documento, sostenía, además, que a la vista de las cuentas “se han cometido graves irregularidades contables” en las cifras de 2015 para justificar el concurso de acreedores.

Global Leiva se acogió en noviembre de 2016 al concurso voluntario, en diciembre comenzaba el proceso de liquidación y se dispuso a cerrar todos sus puntos de venta a principios de 2017.

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