Oro

El oro reluce de nuevo

El final del año se acerca y el rally de Navidad ha brillado por su ausencia. De hecho, el mercado estadounidense está teniendo uno de los peores diciembres de la historia y eso ha llevado a los mercados europeos a que conozcamos nuevos mínimos anuales, y lo que es peor, a hacernos pensar de nuevo en los niveles vistos hace dos años y medio al conocerse el Brexit de Reino Unido.

Ya tuvimos un serio susto el pasado mes de enero y ahora tenemos otro para acabar este año. Sin embargo, ahora es diferente por dos razones: La primera porque la corrección actual se ha llevado por delante las tendencias alcistas de largo plazo de los principales índices bursátiles estadounidenses; y la segunda, porque con el cambio del año es momento de hacerse escenarios y proyecciones de qué es lo que puede pasar en 2019.

Lo único que intuimos antes de ponernos a pensar en el 2019 es que va a ser un año difícil. Un año en el que más que buscar el activo donde poder ganar dinero, habrá que buscar el activo donde perder lo menos posible. Pero realmente, tampoco es tan catastrófico si pensamos que el 2018 también ha sido precisamente un año difícil por ese aspecto. La gran mayoría de los activos arrojan rentabilidad negativa y de cara a este año creo que todos los inversores están a la expectativa, si bien es cierto que siempre habrá inversores largo placistas, buscadores de rentabilidad por dividendo y demás estrategias de compras regulares que no les importa enfrentarse a un mercado bajista como el que se ve a través de nuestro catalejo.

Casi diez años de mercado alcista en Wall Street que comienzan a desmoronarse con el consiguiente efecto sobre el resto de los mercados de valores mundiales. El petróleo gritando a los cuatro vientos que la desaceleración económica mundial está encima de nosotros y un montón de deuda impagable arreciando con una caída de precios que hará que las rentabilidades se disparen si la FED continúa subiendo tipos para controlar la inflación –como es su deber- y el BCE no retoma su compra de bonos.

Nos hemos acomodado a la metadona diaria de los Bancos Centrales y ahora nos la quitan. Pocos lugares hay para esconderse. Y creo que uno de esos pocos lugares donde poder estar en puerto seguro es en el oro. Un oro que pacientemente llama a la puerta de los 1.370 dólares prácticamente todos los años y que en este próximo 2019 tiene una muy buena ocasión para que las puertas se abran. De hecho, mi mejor recomendación es que vaya picoteando poco a poco mientras se producen estos cien dólares adicionales de recorrido porque luego vendrán las prisas, sobre todo si llega la inflación.

El oro reluce de nuevo

No hay que tener prisa, pero no se olvide del oro

Llevamos muchas sesiones correctivas en el mercado de valores y los niveles de sobreventa son elevamos. De esta misma manera, el oro está precisamente en zona de sobrecompra y por lo tanto también tiene que relajarse un poco en su ímpetu alcista.

De la misma manera que es vital conocer qué es lo que va a ocurrir con la reacción alcista iniciada este miércoles en Wall Street, ver si se reconquistan los 2.600 puntos del S&P 500, ver si luego hay o no un nuevo mínimo decrecientes, etc… No es menos importante vigilar al oro. Si con la correspondiente corrección en el oro no se compromete el soporte de los 1.240 dólares, sabe que tendrá delante de sus ojos un puerto seguro donde atracar y amarrar fuerte su dinero en el 2019.

¿Cómo comprar oro?

Puede compra papel oro, simplemente acudiendo a los mercados financieros comprando certificados de oro emitidos por SG en la bolsa española, CFDs sobre oro, futuros u opciones sobre oro, … Pero siempre será oro papel y yo no lo haría.

También puede comprar fondos de inversión donde vea la coletilla “Physical Gold” o inclusive el fámoso ETF “GLD”. Yo tampoco lo haría. Muchos fondos con ese apellido simplemente se limitan a tener empresas mineras cotizadas en la bolsa de Toronto y los que sí que tienen oro físico, lo tienen en cantidades muy pequeñas en relación al porcentaje del patrimonio.

Así que lo único que nos queda es comprar oro físico y guardarlo en un lugar seguro. De esta manera siempre se está expuesto al riesgo divisa , que solo lo cubre el certificado de SG antes referenciado; además de acometer inversiones de cantidades importantes si uno quiere conseguir un buen precio unitario por gramo.

Precisamente, para poder contrarrestar estas dos consecuencias negativas, varios inversores lo compramos conjuntamente y conseguimos de esta manera un mejor precio y una gran facilidad de cobertura de riesgos. Así que si está dispuesto a meter la patita en el mundo del metal de los Dioses, una visita por www.orocashsc.com no le defraudará.

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