Hacienda

Hacienda confirma multas por sacar esta cantidad de dinero en efectivo del cajero: no te libras

haciendas multas sacar dinero
Blanca Espada

Sacar dinero del cajero es algo tan común que pocas veces pensamos en lo que hay detrás o de hecho, si puede tener consecuencias. Pero lo cierto es que en los últimos años, el  efectivo ha pasado a ser un foco de control para Hacienda, y no precisamente por casualidad. En los últimos años, la Agencia Tributaria ha ido mirando con más detalle ciertos movimientos, sobre todo cuando las cantidades empiezan a ser altas o cuando el comportamiento no encaja con el perfil económico habitual del cliente. Y, aunque a veces parezca que todo queda en una simple notificación, no siempre es así ya que en algunos casos Hacienda sí que puede poner multas por sacar dinero.

Ya hace tiempo que los bancos deben avisar de determinadas retiradas de dinero del cajero, y de hecho, se hace de forma automática a Hacienda. Como decimos, no es nada nuevo, pero sí algo que muchos ciudadanos desconocen. La idea de fondo es clara: si el efectivo se mueve sin control, el fraude también. Por eso la vigilancia se ha endurecido, aunque el simple hecho de sacar dinero no tenga nada de ilegal. Aun así, hay situaciones que, sin quererlo, pueden acabar en un requerimiento. Y aquí es donde aparece la gran pregunta: ¿cuánto dinero hay que sacar para que Hacienda intervenga o nos ponga una multa? La respuesta no es tan directa como muchos esperan, aunque sí hay reglas concretas que marcan el límite.

Hacienda confirma multas por sacar dinero del cajero

Cada entidad está obligada por normativa a comunicar a la Agencia Tributaria las retiradas o ingresos en efectivo que superen los 3000 euros. No importa si la operación es puntual o si el cliente lleva años trabajando con ese banco. Es un aviso automático que forma parte del sistema de prevención del fraude. También debe informarse cualquier movimiento que incluya billetes de 500 euros, aunque el importe total sea menor.

Esto no significa que Hacienda abra un expediente cada vez que alguien retira 3000 euros. Lo que hace es registrar la operación y revisarla si ve algo que no encaja: retiradas frecuentes de cantidades altas, movimientos sin relación con los ingresos habituales o una acumulación de operaciones que no venía dándose antes. Hay entidades que permiten esos 3000 euros diarios sin pedir explicaciones, pero si el patrón se repite, el aviso termina llegando igualmente.

Fuera del cajero, las reglas son más duras

El problema no se puede generar sólo por sacar efectivo. Cuando una persona transporta grandes cantidades de dinero, el control es todavía mayor. En España, llevar más de 100.000 euros en metálico sin declarar mediante el formulario S1 es motivo directo de sanción. Lo mismo ocurre si se entra o sale del país con 10.000 euros o más, aunque sea dentro de la Unión Europea. Esta obligación no depende de si el dinero es propio o de si se trata de un simple traslado: hay que declararlo siempre.

Y aquí el margen de error es mínimo. No presentar el formulario se sanciona como infracción grave, y las consecuencias económicas pueden superar incluso el propio valor del dinero transportado.

Multas que sorprenden por su cuantía

Hacienda no sólo puede pedir explicaciones, sino que también tiene capacidad para sancionar. Y las cifras no son pequeñas. En movimientos no declarados, las multas pueden llegar hasta el 150 % del dinero que no se comunicó. Es decir, llevar 100.000 euros sin declarar puede traducirse en una sanción de 150.000 euros. Además, el efectivo puede quedar retenido hasta que el propietario demuestre de dónde procede.

En algunos casos, cuando hay datos contradictorios, falta de documentación o indicios de que se intenta ocultar el origen, el expediente se endurece. No es infrecuente que el dinero quede inmovilizado durante semanas mientras se revisa toda la operación.

Todo esto se aplica incluso cuando no existe una intención ilícita, simplemente por incumplir la obligación de declarar. Otra historia es cuando aparecen señales asociadas al blanqueo de capitales: entonces la intervención suele ser más rápida y el proceso más estricto.

Por qué todo esto se vigila ahora más que antes

Hacienda no ha ocultado que quiere tener trazabilidad del efectivo. Es el único dinero que se mueve sin rastro electrónico, y por eso es el más fácil de utilizar en la economía sumergida. De ahí que las retiradas grandes, los movimientos repetidos o las operaciones inusuales se analicen con más detalle.

Sacar efectivo sigue siendo legal y seguirá siéndolo, pero hacerlo sin control o sin poder justificar después el motivo puede convertirse en un problema. Los asesores fiscales insisten siempre en lo mismo: cuando una operación supera los límites legales, lo más prudente es declararla. No sólo se evita que acabemos con  una sanción; también se impide que el dinero quede bloqueado mientras se aclara el origen. En definitiva, las multas no llegan por sacar dinero del cajero, sino por no poder explicarlo cuando el fisco nos pregunta. Y, con los controles actuales, esa explicación cada vez se pide más.

Lo último en Economía

Últimas noticias