Informe de Barclays

La fusión BBVA-Bankia necesitaría menos ajustes y provisiones que cualquier otra operación

Un informe de Barclays señala qué fusiones serían más costosas de hacer y cuáles menos. Esta semana, el Banco Central Europeo (BCE) ha dado un paso más para incentivar las fusiones bancarias dentro de la zona euro, eliminando las condiciones de generación de capital para integraciones entre grupos bancarios. Hasta ahora, el regulador exigía que el grupo bancario resultante conservara el capital más alto de los dos que habían protagonizado la integración.

BBVA
El presidente y el consejero delegado de BBVA, Carlos Torres y Onur Genç, durante la celebración de la junta de accionistas de BBVA 2020.

Esta semana, el Banco Central Europeo (BCE) ha dado un paso más para incentivar las fusiones bancarias dentro de la zona euro, eliminando las condiciones de generación de capital para integraciones entre grupos bancarios. Hasta ahora, el regulador exigía que el grupo bancario resultante conservara el capital más alto de los dos que habían protagonizado la integración. Esto obligaba casi siempre a hacer ampliaciones que laminaban a los accionistas y en la práctica desincentivaban a los grupos a fusionarse. Además, otra serie de obligaciones contables como las referidas a los fondos de comercio hacían menos atractivas las integraciones. Parte de estos puntos se han eliminado.

Al hilo de este movimiento del banco central dirigido por Christine Lagarde, el banco de inversión Barclays ha realizado un informe en el que compara las ventajas e inconvenientes que tendrían cuatro posibles fusiones que se podrían realizar en el mercado español, como son Caixabank-Bankia, BBVA-Sabadell, BBVA-Bankia y Bankia-Sabadell. Se trata de cuatro de las posibles operaciones bancarias de las que se ha hablado en prensa en los últimos meses.

Según Barclays, un futuro BBVA-Bankia tendría unos costes de integración de 2.529 millones, mientras que en Bankia-Sabadell sería de 3.685 sobre todo por las provisiones

De todas ellas, sería precisamente la fusión entre BBVA y Bankia -que está viviendo el impulso político por parte del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y que se ve con buenos ojos desde el equipo de la ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño– la que tendría mejor resultado. Al menos sería así en lo que respecta a que podría realizarse con menos costes totales, englobando dentro de estos costes los ajustes de personal, los créditos fiscales (DTA o ‘deferred tax assets’, en la jerga financiera) y las provisiones que deberían de realizarse.

Según los cálculos de Barclays, un futuro BBVA-Bankia tendría unos costes de integración de 2.529 millones de euros, lo que lo convertiría en la fusión más ‘barata’ gracias a ser la que menos provisiones adicionales necesitaría -774 millones-, la que menos tendría que aportar en activos fiscales diferidos -1.089 millones- y la segunda que menos costes de reestructuración de oficinas y plantilla tendría -666 millones, sólo por debajo de la opción Bankia-Sabadell.

De este modo, esta posible fusión se coloca con diferencia como la que menos costes tendría, siendo la única que estaría por debajo de los 3.000 millones según este cálculo. Después de ella, una posible operación de unión entre Bankia y Caixabank sería la segunda menos cara y costaría 3.197 millones de euros en costes de todo tipo. Sin embargo, esta fusión tendría un coste de más de 1.000 millones de euros en plantilla y cierre de oficinas, lo cual dificultaría el cierre de la misma, especialmente al mediar un banco con el 60% de capital público como es Bankia. Hay que tener en cuenta que tanto Caixabank como Bankia tienen un posicionamiento similar en banca minorista con presencia importante en otras ramas como seguros o fondos, si bien los catalanes lideran con mucho el mercado en varias de estas ramas por cuota.

De entre todas las operaciones, la que menos costaría en términos de plantilla es Bankia-Sabadell, dos entidades muy complementarias, donde el coste sería de solo 458 millones de euros.

En cuanto al coste general, la unión entre BBVA y Sabadell estaría muy cerca en costes de la de Bankia y Caixabank con 3.281 millones mientras que Bankia y Sabadell sería la fusión más cara sumando todos los parámetros, sobre todo porque necesitaría más de 1.600 millones de euros en provisiones. El coste total de esta última operación en provisiones, DTA y recortes sería de 3.685 millones.

Venta de activos

Así las cosas, y a pesar de la relajación de requisitos de capital por parte del BCE, muchas de las operaciones de unión entre bancos tendrían que traer consigo venta de negocios no estratégicos para reforzar el capital. El informe señala que en el caso de BBVA su división de Paraguay o su negocio asegurador serían los candidatos a ser adjudicados. En los casos de Caixabank o Bankia el sector asegurador también sería candidato a ser vendido, concretamente las participaciones en Caser que ambas entidades mantienen y que tienen coste de capital ya que el regulador penaliza las participaciones en aseguradoras.

Con este cambio de escenario propiciado por el BCE, Barclays cree que las fusiones pueden animarse después del verano. Fuentes bancarias consultadas por este periódico durante los últimos meses aseguran que por el momento y con la situación previa a esta decisión de Fráncfort, las uniones entre bancos aún quedaban lejos y que por el momento no se estaba moviendo mucho la situación desde las entidades.

Otra cosa es el interés político, del que ya hemos informado en este periódico.

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