La Ley de Vivienda de Sánchez tumba el alquiler tradicional en Cataluña y dispara hasta un 90% el turístico
En Barcelona ya hay más oferta de alquileres temporales que de arrendamientos permanentes

Las 140 zonas de Cataluña declaradas áreas residenciales tensionadas no han mejorado tras dos años de medidas intervencionistas. De hecho, la situación ha empeorado considerablemente. En los últimos 24 meses, las ciudades catalanas han visto cómo ha desaparecido su alquiler tradicional para convertirse en pisos de temporada, más conocidos como pisos turísticos.
En algunos casos, como el de Lérida, el intento de regulación defendido por la Ley de Vivienda de Pedro Sánchez ha reducido en un 38% su oferta de alquileres de larga duración y ha disparado en un 93,5% los alquileres turísticos (temporales) sólo en dos años.
Según un análisis publicado por Idealista esta semana, la declaración de un área como mercado residencial tensionado supone, entre otras cosas, limitar la subida de los precios de las rentas -en lo que sí se ha notado un descenso- o la modificación del régimen de prórrogas de los contratos en vigor.
Sin embargo, la intervención de las Administraciones competentes en materia de vivienda en el mercado del alquiler en Cataluña no está resolviendo el problema de oferta. Tras dos años de aplicación de las zonas tensionadas, la demanda no ha dejado de crecer y el alquiler permanente ha desaparecido.
El estudio refleja que el poco stock que quedaba de estos pisos se ha filtrado hacia otros arrendamientos, como los alquileres de temporada o turísticos, por habitaciones, o incluso se han puesto en venta «hartos de la inseguridad jurídica creada».
En Barcelona un 64% son temporales
En el estudio de Idealista, basado en los datos de los anuncios de viviendas de alquiler publicados en dicho portal inmobiliario, se puede apreciar cómo en Barcelona, por ejemplo, ya hay más oferta de alquileres temporales que de alquileres permanentes.
El alquiler de temporada a cierre de 2025 representaba ya casi el 64% de toda la oferta de alquileres en la capital catalana. Por el contrario, en marzo de 2024, el alquiler temporal significaba el 34% de la oferta en arrendamiento en Barcelona.
Hace dos años, además, había más de 10.000 arrendamientos de larga duración y ahora han caído más de un 56% y superan, por poco, los 5.000 pisos. Mientras, ha habido sorpasso y el temporal ha superado ahora las 10.000 viviendas, tras registrarse un incremento del 58%.