La ‘Leonmanía’ arrasa en Madrid: «El Papa de la unidad y la esperanza» que pide «derribar muros»
El Pontífice ha rezado ante la Virgen de la Almudena, patrona de Madrid, entregándole la Rosa de Oro
Los manifestantes a las puertas del Congreso señalan que "el Papa ha venido a alabar al ladrón de Sánchez, que es el P.S."
El Papa León XIV concentra a 1,2 millones de fieles en Madrid en una Misa del Corpus para la historia

El Papa León XIV ha hecho historia al pronunciar un discurso ante el Congreso de los Diputados, siendo el primer Pontífice en intervenir en la Cámara Baja española. Esta inédita sesión se ha desarrollado bajo una inmensa expectación. En los exteriores, el fervor de miles de fieles que reclamaban concordia se ha entremezclado con protestas contra el Gobierno. Tras este hito, el Santo Padre se ha trasladado al Madrid de los Austrias para vivir un momento de profunda espiritualidad en la Catedral de la Almudena.
Un clamor por la unidad frente a la crispación
La jornada ha comenzado con el Papa a las puertas del Congreso, escenario atípico que ha congregado a miles de fieles. Para muchos, la llegada de León XIV a la Carrera de San Jerónimo representa un faro moral tras 15 años sin visitas papales.
El ambiente era de profunda reflexión. Un joven católico señalaba su esperanza de que las palabras del Pontífice penetren en la clase política: «Ojalá sirva de mensaje de unidad en estos tiempos en los que estamos tan enfrentados, con una izquierda y una derecha casi sin hablarnos. Que Jesucristo sea la roca sobre la que construir un mundo mejor».
Esta necesidad de recuperar el diálogo ha sido el eco constante. «Hacía falta que viniese a dar el mensaje del Evangelio, a recuperar valores perdidos, porque parece que estamos peleándonos todo el día», explicaba una feligresa. Para la juventud, el Papa representa un ancla firme: «A los jóvenes que no sabemos cómo encauzar nuestra vida, esto nos da una piedra sólida desde donde edificarla».
Protestas contra Sánchez con el Papa en el Congreso
A escasos metros del Papa en el Congreso, la tensión política ha fracturado la escena. Un sector ha aprovechado la presencia del jefe de Estado del Vaticano para lanzar proclamas contra el Ejecutivo, rompiendo la solemnidad.
El rechazo a la cordialidad entre el Papa y el presidente del Gobierno ha encendido los ánimos. «¿Por qué protestamos? Porque el Papa ha venido con el ladrón. Estamos de Sánchez hasta los mismísimos», exclamaba un manifestante. El enfado se dirigía al protocolo vaticano: «Ha venido a alabar al ladrón de Sánchez, que es el P.S., que ya está demostrado que es el P.S.». Para este grupo crítico, León XIV debería mantenerse al margen: «El Papa tiene que dedicarse a los fieles, no a alabar al presidente».
Devoción al Papa en la Catedral de la Almudena
Dejando atrás el ruido parlamentario, la jornada ha continuado frente al Palacio Real. La Catedral de la Almudena ha acogido uno de los actos más emotivos. En medio de un silencio sepulcral en el templo y un ambiente festivo exterior, el Pontífice ha rezado ante la Virgen de la Almudena, patrona de la ciudad, entregándole la histórica Rosa de Oro.
Ni las altas temperaturas han mermado el entusiasmo en la explanada. «Aquí estamos, hasta con perrita incluida, con mucho calor. Todo merece la pena por ver al Papa», relataba una familia. Para muchos, el tono del Pontífice está siendo un acierto: «Me parece muy interesante que no se posicione políticamente, sino que abra la Iglesia a todos».
El evento ha puesto a prueba a los voluntarios, que han asistido a la multitud repartiendo agua a cada minuto. Finalmente, la espera bajo el sol ha merecido la pena cuando León XIV ha aparecido: «Verlo salir de la iglesia es una impresión muy grande, una energía muy linda. Estamos felices».