Elecciones Generales 2019

España; ¡El espejismo de un Estado Liberal!

Pedro Sánchez
Pedro Sanchez, presidente en funciones. Foto. PSOE.

“Los socialistas creen en dos cosas que son absolutamente diferentes y hasta quizá contradictorias: libertad y organización.” Friedrich August von Hayek.

Estas últimas semanas he venido exponiendo los diferentes programas económicos presentados por los principales partidos políticos en estas elecciones generales de 2019. Como bien todos sabemos este año ya no va de bipartidismo, los bloques tradicionales se han fragmentado y el marco electoral de España se ha repartido entre la derecha y la izquierda. Los programas de la derecha han presentado unas políticas liberales un tanto ambiciosas, con una rebaja fiscal muy importante y bajo mi punto de vista más que necesaria para evitar que la ralentización económica haga mella en la economía real. Por otro lado las políticas sociales de la izquierda siempre son bien recibidas en la alternancia política debido a la sensibilidad social. Pero no se engañen, al final las promesas electorales sólo son factibles en función de las políticas fiscales y de que el contribuyente se decante, o al menos debería, en función de si recibe o contribuye más de lo que aporta.

La democracia española ha alternado históricamente entre corrientes progresistas y liberales siempre dentro de un bipartidismo que en estas elecciones se rompe, lo cual es la nota más positiva para una liberal austríaca como yo. Romper los bloques dominantes permiten la regeneración política y para aquellos que creemos que el Estado debería reducirse a la mínima expresión para dar valía a la libertad de elección, a la acción humana y a evitar en la medida de lo posible la corrupción como vicio innato sobre la condición de poder, es un hito positivo.

España ha tenido en estas elecciones la oportunidad de erigirse como el país más liberal, moderno y emprendedor de la Unión Europea; ¡condiciones no faltan! La capacidad de este país de reinventarse a sí mismo es increíble, de ahí que sea un país envidiado por su sanidad, por su riqueza cultural y por sus grandes empresas. Sin embargo, en España seguimos teniendo herencias del pasado que debemos corregir para de ese modo cambiar el sesgo intervencionista hacia un nuevo modelo económico liberal, lo cual es un gran reto y una gran oportunidad. La abundante burocracia de una España llena de organismos influye en su dinamismo económico y el abultado nivel de gasto y deuda pública ¡exigen un cambio radical!

El reto de la España del futuro es crear un modelo económico sostenible que retenga el talento, que fomente la educación y el empleo de calidad y que se sostenga sobre una administración flexible y dinámica. La crisis política territorial, así como los casos de corrupción, exigen una regeneración y reenfoque inmediato. A nivel económico el elevado nivel de economía sumergida, así como la alta tasa de desempleo, debería de solucionarse bajo un mercado laboral más flexible y a la vez una rebaja de impuestos que permita a los empresarios asumir más riesgos e incrementar la inversión, lo cual después del resultado de anoche tengan claro que no veremos en esta candidatura.

El gran problema de un Estado moderno es la excesiva burocracia de sus administraciones y la falta de coordinación del poder. ¡El ansia de poder siempre frena el desarrollo y las libertades! Y el ser humano precisa de incentivos para evolucionar. Estos resultados electorales contentarán a muchos en el corto plazo y probablemente a menos en el largo plazo. La fragmentación de la derecha es la gran victoria del PSOE, que alejado de un pacto con Ciudadanos se permitirá el lujo de ver en la evidente fragmentación una oportunidad de mantenerse así en La Moncloa.

Lo que está claro señores/as es que hoy todos y cada uno de nosotros nos sumimos en una gobernabilidad muy complicada del gobierno ‘Frankenstein’ tras la derrota de una derecha que se ha esforzado en explicar a España que el independentismo es peor que la extrema derecha, lo cual ha movilizado a una España que sólo rompe récords de participación cuando se decanta por lo ‘progre’. Creo que hoy la derecha tiene el reto de recapacitar para decidir su planteamiento de futuro, tal vez un reenfoque sobre su discurso sería bien recibido, pasar de lo más radical al centro derecha es complicado pero posible, yo creo en un programa centrado en reformas hacia un Estado liberal, pero no hacia la crispación. Este será el hilo conductor para que España tenga una nueva oportunidad de constituirse como el Estado liberal que muchos tantísimo anhelamos.

Ahora nos queda comprobar hacia dónde se dirige el silencio del Sr. Sánchez a las preguntas incómodas que ha recibido en los debates televisivos acerca de si podrá más en el pacto de Estado el indulto a los independentistas o un pacto con Ciudadanos, a lo que evitó de forma poco elegante contestar. Si le pesará más en el pacto la moderación en el discurso de ERC (que ha abandonado el unilateralismo) o la posibilidad de dejar a la derecha fragmentada.

Un pacto centrista entre Ciudadanos y PSOE sería el mal menor para los mercados en general y el IBEX 35 en particular, pero se ciernen demasiadas dudas sobre el castigo de aquellos votantes del PP que han confiado en el Rivera que se acerca más a la derecha que a la izquierda, y eso Albert Rivera ¡Lo sabe! Finalmente, ¿tendrá Pablo Casado una nueva oportunidad de seguir trabajando hacia La Moncloa después de este monumental tortazo? ¡Espero que sí! No cabe duda de que son muchos los escenarios que se plantean en España, pero no se equivoquen, la conjetura de formar un Gobierno dista mucho del reto de transformar un Estado y si este es el país que hemos votado construir, desafortunadamente este es el país que nos merecemos tener.

Gisela Turazzini es CEO, Blackbird Broker

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