Ha declarado este lunes en la Audiencia Nacional

La denunciante ahora imputada de Acuamed no aclara su supuesta prevaricación en una obra

Acuamed
Sede de Acuamed en Madrid. (Foto: EFE)

Gracia Ballesteros, uno de los tres directivos que denunciaron a sus superiores por supuestas irregularidades en la adjudicación de algunas obras de Acuamed, ha declarado este lunes en la Audiencia Nacional como investigada por un supuesto caso de prevaricación, justo de lo que ella acusó a la ex cúpula de la empresa pública. La compañía supuestamente beneficiada por Ballesteros es Contratas Vilor, que finalmente fue la adjudicataria de un contrato de medio millón de euros.

Ballesteros se ha negado a declarar a los abogados de la defensa y se ha limitado a responder a la fiscal, Inmaculada Violán. En su declaración, Ballesteros ha asegurado que cambió la nota de Contratas Vilor porque se leyó las ofertas de las otras dos empresas oferentes y ofrecían lo mismo que Vilor. La única diferencia, ha dicho, es que la redacción de la oferta de Vilor "estaba desordenada", según explican fuentes jurídicas.

En definitiva, la oferta de Vilor se quedó fuera del concurso en un primer informe porque no alcanzó la nota técnica mínima, 11 puntos de 20, pero posteriormente Ballesteros, jefa de zona, se leyó bien las propuestas y, sin que la empresa pidiera ninguna revisión, decidió elevar a 13,14 puntos la nota de Vilor. En consecuencia, pasaba a la segunda fase, la de las ofertas económicas.

Según la Fiscalía Anticorrupción, el 13 de diciembre de 2014 estaba previsto la apertura de las ofertas económicas, en la que no estaba Vilor al quedar fuera en el primer informe. Sin embargo, la apertura de las ofertas económicas se retrasó a enero de 2015. Poco después se redactó el segundo informe por Ballesteros, que elevaba la nota de Vilor.

Oferta económica

La oferta económica de Vilor era demasiado baja pero aún así, fue aceptada y ganó el contrato. De los informes que dieron el visto bueno a la oferta de Vilor, Ballesteros no ha dudado en culpar a una compañera, Sofía Penche. De acuerdo con las fuentes consultadas, Penche era gerente de estudios dependiendo directamente de Francisco Valiente -otro de los tres denunciantes- que era el Director de Construcción en las fechas en las que se cometieron las irregularidades objeto de la denuncia de la fiscalía anticorrupción.

Según Ballesteros, fue Sofía Penche quien redactó los informes que permitieron adjudicar una obra de medio millón de euros a esta compañía. Ballesteros ha afirmado disponer de correos que corroboran su versión, aunque la investigación de la Fiscalía, que se ha extendido más de dos años, ha puesto de manifiesto que el informe técnico de valoración había sido firmado por Ballesteros en su condición de redactora del mismo.

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