Moncloa recicla 10.500 millones de la UE y promete multiplicarlos por 12 sin detallar cómo
Según el Ejecutivo, el "fondo España crece movilizará hasta 23.000 millones para vivienda"
El riesgo de pobreza infantil ha crecido cuatro puntos desde que gobierna Pedro Sánchez

El Gobierno presenta el fondo España crece, que tilda de fondo soberano pese a no serlo, y lo hace con una dotación de 10.500 millones de euros procedentes de fondos europeos no ejecutados. El fondo busca movilizar, según el propio Ejecutivo, «120.000 millones de euros de capital privado», lo que equivale a movilizar 12 euros por cada euro aportado. Los Next Generation de Bruselas movilizaron 4 euros por euro aportado, para tener una comparativa.
En un acto cargado de intenciones, Pedro Sánchez ha presentado este fondo de la mano de los ministros de Economía, Hacienda y Vivienda. El líder del Ejecutivo ha alabado precisamente esos fondos europeos «que sirvieron para sacarnos de una emergencia sanitaria», lamentando que tengan «un horizonte temporal limitado». Los fondos se acaban, y por eso necesita el Gobierno ejecutar los 10.000 millones que, de otro modo, tendría que devolver. De ahí la creación del fondo España crece, que se administrará a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO).
Sánchez ha aprovechado el evento para reforzar su mensaje anti-Trump, argumentando que no entiende «por qué nos ponen tarifas», cuando la inversión europea «a ese lado del Atlántico supera los 300.000 millones de euros».
Gestión frente a Trump, necesidad de vivienda y mensaje verde para «cambiar el modelo productivo de España», pero Sánchez no ha explicado en ningún momento de qué manera se van a movilizar 12 euros por cada uno de los aportados a este nuevo fondo.
Pese a que el Ejecutivo hablar de «acompañar a las empresas en todas las fases de su desarrollo», tampoco se ha explicado qué significa eso, ni si existe la posibilidad de intervenir empresas que no quieren ser intervenidas, tomando parte de su capital a través de acciones.
Fondo ‘España crece’
A priori, todo lo que parece que hará el fondo es servir como fuente de crédito que avale la inversión privada que realicen las empresas. Una línea similar a la que se ha llevado con los avales públicos en casos como el de la tragedia de la DANA, que se quedaron sin agotar porque las empresas no los encontraron atractivos pese a las dificultades a las que se enfrentaban.
La única pista sobre el rumbo real que llevará el fondo la daba Carlos Cuerpo, al decir que España crece podrá ayudar «cubriendo riesgos o como accionistas de largo plazo en proyectos transformadores». Préstamos, avales e instrumentos de capitalización a los que podrán acceder quienes cumplan los requisitos que imponga el Gobierno. Si deciden hacerlo.
Carlos Cuerpo, María Jesús Montero e Isabel Rodríguez han rodeado al presidente para poner el foco en el crecimiento del país y en la construcción de vivienda, a pesar de que todos los datos tienen numerosas sombras.
Arrancaba el ministro Cuerpo la jornada hablando de que España tiene los niveles de «pobreza en mínimos de los últimos 20 años», obviando que ese mismo dato dice que el 30% de los niños en nuestro país están en riesgo de pobreza, lo que nos convierte en el segundo peor país de la Unión Europea, sólo por detrás de Bulgaria. El riesgo de pobreza infantil ha crecido cuatro puntos desde que gobierna Pedro Sánchez.
Crisis de vivienda
El ministro de Economía invitaba después a su colega, Isabel Rodríguez, a acompañarle junto a dos empresas de promoción de vivienda y gestión de fondos, en una mesa redonda en la que ha quedado claro que «el fondo tiene que ser una realidad, y no sólo un planteamiento». Así lo definían desde las promotoras de vivienda asequibles, que ven en el fondo «un paso importante», que todavía tiene que «terminar de definirse».
De hecho, y respecto a la función del fondo en cuanto a vivienda, ha señalado Sánchez que el «fondo España crece movilizará hasta 23.000 millones en fondos públicos y privados» con el objetivo de construir «15.000 viviendas al año».
El líder del Ejecutivo habla de «crisis habitacional», y de nuevo obvia el dato de que, desde que llegó a la Moncloa, su Gobierno tiene un déficit de construcción de 120.000 viviendas cada año. El fondo España crece nace para cubrir las carencias del propio Ejecutivo, y lo hace, de momento, cargado de lagunas.