Mercadona

Parece de restaurante pero éste plato preparado es de Mercadona: mejor que el de tu abuela

plato preparado de Mercadona
Blanca Espada

Entre los muchos platos preparados o listos para comer que podemos encontrar en los supermercados, algunos son ya clásicos, otros pasan sin pena ni gloria y luego están los que sorprenden. A este último grupo pertenece la Parmigiana de berenjena Hacendado, una bandeja congelada de 350 gramos que Mercadona vende por 2,60 euros y que muchos clientes están comparando con recetas caseras de toda la vida. No porque sustituya a la cocina de una abuela, pero sí porque sorprende más de lo que uno espera cuando compra un plato listo para hornear.

En las redes sociales, son muchos los que ya hablan de este plato preparado de Mercadona, del que resaltan la textura, el sabor y el punto de gratinado el cuál por lo visto, no tienen nada que envidiar a la parmigiana que se sirve en algunos restaurantes italianos. Lo interesante de este producto no es sólo que funcione como solución rápida entre semana, sino que se nota que tiene una receta para que el conjunto quede equilibrado y no se limite a mezclar berenjena y tomate sin más. Quien la prueba por primera vez queda gratamente sorprendido ya que nadie se esperaba que un plato de 2,60 euros tenga la intensidad de sabor que tiene ni esa cremosidad tan típica de las parmigianas bien hechas. Y ahí empieza la curiosidad por entender por qué funciona tan bien.

Parece de restaurante pero éste plato preparado es de Mercadona

La base del éxito está en que Mercadona no ha buscado con este plato preparado, hacer una versión edulcorada o light de la parmigiana, sino una interpretación bastante fiel de la receta tradicional italiana. El ingrediente principal es la pulpa de tomate (56,1 %), preparada con tomate natural, concentrado y un toque de acidez regulado con ácido cítrico. No es una salsa aguada ni excesivamente dulce, algo que suele arruinar muchos platos preparados.

La segunda protagonista es la berenjena (32,3 %), ya pre-frita, lo que evita que quede dura o gomosa al cocinarla en casa. La capa de mozzarella (6,7 %) aporta la parte cremosa, y aunque no es un queso artesanal, sí consigue ese fundido elástico que todos buscamos cuando metemos un plato así al horno. El conjunto se completa con aceite de oliva virgen extra, cebolla, azúcar, albahaca y un ligero toque de ajo. Con esta lista de ingredientes queda claro que podría ser perfectamente la de una parmigiana casera.

Listo en minutos y con mejor resultado de lo esperado

En la práctica, cocinarla es extremadamente fácil. Basta con meterla al horno o al microondas unos minutos y dejar que el gratinado haga el resto. La superficie queda dorada, la mozzarella se funde y la berenjena mantiene una textura tierna que sorprende para ser un producto congelado.

Muchos comentan que incluso mejora si se deja un par de minutos extra en el horno para lograr un gratinado más marcado. Otros optan por añadir un toque personal como un poco de parmesano rallado, unas hojas de albahaca fresca o un chorrito de aceite de oliva en el último momento. Pero lo cierto es que, incluso sin añadir nada, funciona por sí sola.

Es uno de esos platos que puedes sacar cuando llegas tarde a casa o cuando simplemente no te apetece cocinar. Y aquí está la sorpresa ya que no tiene ese sabor plano tan habitual en los preparados congelados. Se nota que la base de tomate está bien trabajada, que la berenjena se integra y que la mozzarella hace de hilo conductor.

Una relación calidad-precio difícil de igualar

Quizá el punto más llamativo de esta parmigiana es su precio. Por 2,60 euros, pocos platos preparados del mercado ofrecen tanto. Y esto es importante porque, aunque cada vez hay más opciones vegetales o basadas en verduras, no siempre están bien rematadas o resultan atractivas.

Aquí el equilibrio entre coste y resultado es lo que ha hecho que el producto se viralice. Es un plato sencillo, sí, pero lo suficientemente sabroso como para repetir. Y, comparado con lo que costaría pedir algo similar en un restaurante italiano, la diferencia es más que evidente.

En valores nutricionales, la ración completa aporta 535 kcal, con 44,5 g de grasas y 16,8 g de hidratos de carbono. No es un plato ligero, pero tampoco pretende serlo. Está pensado para disfrutarlo como una comida completa, sin más pretensión que ofrecer un buen plato caliente elaborado con verduras y queso.

En definitiva, no es habitual que un plato congelado de supermercado sea comparado como si fuera uno de restaurante, pero eso es justo lo que está pasando con esta parmigiana. Quizá porque llega en un momento en el que la gente busca comodidad sin renunciar del todo al sabor. Quizá porque responde a una receta tradicional que gusta a casi todo el mundo. O quizá porque, simplemente, está bien ejecutada y además tiene ese precio de menos de 3 euros que hará que quieras salir corriendo a por él.

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