Inversión

Carteras de fondos en entorno de ‘ruidos’

Donald Trump
Donald Trump en una imagen reciente.

“El verdadero coraje es la prudencia”.

Según la tercera Ley de Newton, si un cuerpo actúa sobre otro con una fuerza (acción), éste reacciona contra aquel con otra fuerza de igual valor y dirección pero de sentido contrario (reacción).

Al igual que sucede en la naturaleza, en el mundo físico que nos rodea, los distintos mercados de capitales también tienen sus propias leyes que, en muchas ocasiones, también se cumplen.

Así, y en el corto plazo, el mundo financiero está sufriendo una tormenta generada por las tensiones en materia comercial como consecuencia de acciones y reacciones entre las dos principales superpotencias mundiales. En este sentido:

Que Estados Unidos amenaza a China con nuevos aranceles y de las amenazas pasa a la acción, pues China contraataca y reacciona con nuevas medidas proteccionistas, a parte del llamamiento al boicot por parte de los chinos de comprar productos estadounidenses.
Que Estados Unidos veta a productos y servicios tecnológicos de empresas chinas, pues este país asiático reacciona avisando de tomar represalias contra compañías tecnológicas estadounidenses.
Que USA amenaza a Irán y, en paralelo, Arabia Saudí señala que mantendrá su intención de reducir la producción de petróleo, entonces el precio del miso va y sube.

Ya lo ven; acción-reacción. Y aunque supongo que muchos de ustedes no considerarán a la guerra comercial como un posible “cisne negro” para el devenir de los mercados en este año, si esta tensión se va de las manos y comienza a recrudecerse, sobre todo en el terreno tecnológico, sí podría hacer mucho más daño de lo que inicialmente nos podríamos imaginar.

Al hablar de este tema, recuerdo una película de los años 80; “Juegos de Guerra”. En aquella película una computadora (la WOPR) simulaba una guerra termonuclear que casi al final está a punto de provocarla. Sin embargo, y tras tener a todo el mundo en vilo, la propia máquina -simulando el resultado de lo qué sucedería si apretara el botón de “game over” para la raza humana- concluye que, dado que no habría ganador, el único movimiento posible para ganar es no jugar.

Esperemos que estadounidenses y chinos caigan en la cuenta, como aquella computadora militar de aquella película, y entiendan que de continuar con esta escalada de tensión no habrá ningún ganador y si muchos perdedores.

Sin embargo, no todo es “guerra comercial” y seríamos muy reduccionistas si sólo achacáramos a este “ruido” todo el mal que puedan sufrir los mercados de acciones en el corto y medio plazo….aunque sí es cierto que en las próximas semanas este hecho va a influir sobre el resultado de muchas empresas y sobre el ánimo de consumidores, empresarios y, por supuesto, inversores.

Por tanto, dado que preveo un entorno financiero complicado para el medio plazo, ¿qué les puedo aconsejar?. Pues fundamentalmente CALMA y CAUTELA.

Calma pues, si han seguido las “flechas” que les he ido mostrando por el camino, sus carteras (salvo inversores muy agresivos por perfil de riesgo) tendrán un peso en fondos de acciones no muy elevado y, además, centrado en el Oeste (Estados Unidos) y en una combinación de sectores orientados a la innovación y a dividendos. Además, contarán con determinados fondos mixtos y retorno absoluto que, aunque pasen desapercibidos para la gran mayoría de casas de asesoramiento, desde mi humilde punto de vista cuentan con talento suficiente para seguir aportando valor a los partícipes que confíen en ellos. Aunque sean “joyas” olvidadas, brillan con luz propia y, para mí, merece la pena apostar por ellos. Y porque, de seguir esas “flechas” que les he ido indicando, tendrán algo de liquidez y deuda europea y estadounidense que tan bien han funcionado

Cautela pues, como decía Confucio; “Los cautos rara vez se equivocan”. Y, en estos instantes y por la situación descrita,  es lo más aconsejable a la hora de invertir en mercados financieros.

Esa calma y cautela, como pilares de inversión, a la hora de diseñar unas posibles carteras modelo genéricas de fondos para el medio plazo, ¿cómo podría materializarse?.

Pues en el caso de una cartera modelo de perfil conservador la estructura más conveniente podría ser:

  • En torno al 45% en fondos de deuda corporativa europea de corto plazo y que cuenten con unas comisiones totales muy competitivas. Gestoras como Nordea, Evli, DWS,…podrían ser interesantes valorar con su asesor financiero.
  • En torno al 20% en fondos de deuda europea privada pero de medio plazo. Nos gustan fondos que gestionan casas como Invesco, Raiffeissen, Buy & Hold; Robeco,…
  • Un 15%, más o menos, en fondos con vocación de retorno absoluto pero que de verdad defiendan al inversor en los mismos. Gestoras como Acacia, Dunas, Renta 4,…son entidades que cuentan con productos que están aportando valor en este tipo de productos.
  • 10% en mixtos de bolsa de perfil patrimonialista.
  • 10%, como máximo, en fondos “puros” de bolsa internacional en empresas muy orientadas al dividendo (a premiar al accionista gracias a lograr beneficios estables en un contexto de moderación en el crecimiento económico y ausencia de presiones inflacionistas). Gestoras como Morgan Stanley; Banque Louxembourg; Degroof Petecam;….cuenta con ideas de fondos muy interesantes de valorar para ver si les son o no idóneos.

En cuanto a una cartera modelo de perfil agresivo ésta podría estar estructurada de la siguiente manera:

  • En torno al 25% en fondos de deuda corporativa europea y fondos de deuda pública norteamericana.
  • Aproximadamente un 15% en fondos con vocación de retorno absoluto.
  • Un 60% en fondos “puros” de bolsa en los que yo seguiría sobreponderando el Oeste (Estados Unidos) y contaría con determinados fondos temáticos y sectoriales como pueden ser las utilities europeas

Para terminar señalar que el tipo y clase de fondo de inversión que pudiéramos proponer para Vd. (renta fija, mixtos, bolsa…) desde nuestra entidad, como agentes de Cáser Asesores Financieros, dependería de cuál sea su perfil de riesgo, del horizonte temporal de sus inversiones y, por supuesto, de la coyuntura económica y financiera que se dé en cada momento. Una cartera asesorada por nosotros seguirá siempre las líneas generales descritas anteriormente, pero siendo totalmente personalizadas y, por lo tanto, tendrán en cuenta en todo instante sus propias singularidades y, lo que es más importante, cada vez que cambie el entorno de los mercados  o sus necesidades, nos adaptaríamos a dichos cambios.

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