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Banco Santander descarta cualquier compra que exija una ampliación de capital, en España o en México

Santander objetivos
La presidenta del Banco Santander, Ana Botín

Ana Botín fue categórica este miércoles: Banco Santander no va a acometer ninguna operación corporativa que requiera una ampliación de capital. Es decir, cualquier cosa que se compre tiene que tener un tamaño reducido para no comprometer los niveles de solvencia actuales de la entidad sin pedir dinero a los accionistas. Esto descarta una operación en España y pone en duda que puje en la subasta del mexicano Banamex.

«De ninguna manera estamos contemplando ampliaciones de capital con la acción al nivel actual. Lo que tiene sentido es seguir recomprando acciones de acuerdo con el plan ya anunciado, no ir en sentido contrario. No tendría ningún sentido recomprar acciones y luego ponernos a emitir nuevas acciones», fueron las palabras de Botín en la presentación de los resultados anuales del banco.

La última gran adquisición del Santander fue Banco Popular en 2017, que aunque le salió gratis le obligó a ampliar capital por 7.000 millones para restablecer la solvencia. Botín no está dispuesta a que eso vuelva a sucederle, ya que la rentabilidad de la inversión ha sido muy inferior a la esperada; en parte, porque la economía no ha ido tan bien como preveía (y encima, vino la pandemia) y, en parte, porque el deterioro del Popular era mucho mayor del que había detectado antes de la compra.

Y ahora, con esta presión del mercado para elevar la remuneración del accionista -«el mercado prefiere resultados hoy que resultados futuros»-, la presidenta explicó que tienen que moverse en un delicado equilibrio entre mantener una retribución elevada y seguir creciendo de forma rentable. «Si no tuviéramos alternativas, como no tienen otros competidores, repartiríamos más dividendo», sentenció en una referencia velada a BBVA, que ha utilizado los ingresos de la venta de su negocio en EEUU para remunerar a sus accionistas por encima del Santander.

Muy difícil la compra de Banamex

Por tanto, cualquier adquisición por parte del Santander tiene que tener un retorno atractivo (eso es el mantra del sector) y no puede requerir capital adicional. Eso descarta cualquier compra en España y pone en duda que participe en la subasta del mexicano Banamex que Citi va a poner a la venta. Aunque Botín admitió su intención de pujar, esa limitación puede dejarle fuera.

Sobre todo, si el propio BBVA -líder del mercado mexicano- también participa, como parece. Según algunos analistas, la valoración de Banamex podría alcanzar los 16.000 millones de dólares (citi lo compró por 12.500 en 2001), un precio casi imposible de asumir sin ampliar capital. En ese caso, dejaría la pasar la oportunidad de oro de ponerse a la altura del eterno rival en uno de los pocos países donde Santander no es líder.

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