Crítica de ‘Torrente presidente’: aquí recibe hasta el apuntador
El director no defrauda y no se corta con sus gags

Tras doce años de espera, Santiago Segura ha querido dejar de lado el cine familiar de Padre no hay más que uno, para retomar su personaje más mítico: José Luis Torrente. El ex agente de policía más casposo y corrupto de la historia ha vuelto disparando a todo y a todos en Torrente presidente, que promete ser un éxito de recaudación. Aunque pueda parecer que Vox, al que retrata como Nox, sea el que más críticas recibe, una vez vista toda la película, se puede decir que seguro que habrá otros partidos que tengan quejas por lo que se puede ver. Como es tradición en todas sus películas, el director y actor se rodea de muchos cameos, haciendo una larga lista que ya te hemos contado en Happy FM y que incluye desde políticos, periodistas y hasta actores de Hollywood.
La cinta comienza con el protagonista viviendo su habitual vida llena de amigotes, ropa sucia y trapicheos, pero la vida le cambia cuando dos ojeadores de Nox (no hay que fijarse mucho para saber que se refiere a Vox) se fijan en él. Uno de ellos es Willy Bárcenas, que al final de la película hará un divertido guiño a su padre Luis Bárcenas, el ex tesorero del Partido Popular. El universo torrentiano hace que Juan del Val, Susi Caramelo, el pequeño Nicolás, Carlos Areces y Carlos Herrera confíen en él para formar parte de un partido en el que su líder, apellidado Carrascal, aspira a ser la gran sorpresa de las elecciones.
Pero no es solo la formación verde la que recibe zascas (quizás sea la que mejor sale parada), puesto que Bertín Osborne es el elegido para interpretar a Pedro Vilches, presidente del Gobierno de un partido de izquierdas. En la película se le caricaturiza como una persona narcisista que es capaz de hacer cualquier cosa por mantenerse en el poder. Uno de los gags más celebrados en el cine es cuando pregunta a su ayudante Patxi si las encuestas «son las buenas o las nuestras», riéndose así del CIS de José Luis Tezanos.

PP, Podemos, PSOE y hasta SUMAR también reciben las bromas pesadas de Santiago Segura. Por poner un ejemplo, a Pablo Echenique aparece gracias al streamer Brianeitor, que sufre atrofia muscular degenerativa con espina bífida y también debe moverse con la ayuda de una silla de ruedas motorizada. El momento en el que es preguntado por Vito Quiles no ha gustado nada a Echenique, que ya ha mostrado su malestar en las redes sociales.
Tampoco faltan comentarios como «la tucán», para referirse a Yolanda Díaz, con la que se ensaña al rebautizar su partido como RESTAR (en vez de SUMAR). Pero también hay burlas sin ningún tipo de filtro hacia una candidata transexual del PSOE y para una Pilar Vidal (periodista del corazón), a la que Torrente no duda en llamar gorda mientras representa a Podemos en un debate político. Todo ello moderado por Cristina Pardo e Iñaki López.
El resultado final es que es una crítica despiadada a la clase política actual, sacando todas sus miserias en pantalla grande.
‘Torrente presidente’: sin censura
El miedo de muchos de los fans de la saga era que Segura cayese en la autocensura para evitar el linchamiento en redes sociales y en medios de comunicación, pero podemos confirmar que eso no ha pasado.
El humor sin límites con bromas sobre moros (con un Omar Montes dueño de un kebab), políticos gastando dinero en prostitutas y todo tipo de vicios, el reparto de cargos a la hora de llegar al Gobierno, bromas sobre el colectivo LGTBIQ+ y el machismo es la tónica habitual. De ahí que el director hiciese bien en avisar de que esta película no era «para sensibles».
Un fenómeno entre los más jóvenes
Resulta curioso ver cómo las salas de cine se llenan de jóvenes, que muchos de ellos ni habían nacido en 1998 cuando se estrenó la primera entrega de la saga, celebrando muchos de los gags que se pueden ver. Para ellos, los momentos más celebrados son los insultos a Pedro Vilches (la caricatura de Pedro Sánchez) y las apariciones de Donald Trump y Javier Milei, de las que no contaremos más para no destripar demasiado.
Eso sí, muchos de esos adolescentes se han marchado de la sala del cine sin poder ver el guiño de Torrente presidente a los seguidores de la saga. Para descubrirlo (no haremos spoiler), hay que esperar a que terminen los créditos. Por lo tanto, la recomendación es no levantarse de la butaca antes de tiempo, aunque el cine haya encendido las luces.