Economía

Un abogado lanza el aviso si tus hijos viven en tu casa: «Problemas fiscales»

Hijos

Compartir vivienda con los padres no tiene implicaciones fiscales en España. El problema, desde el punto de vista tributario, aparece únicamente cuando los hijos residen sin pagar en un inmueble propiedad de sus progenitores que no es la vivienda habitual familiar, una situación que la normativa contempla de forma distinta, aunque rara vez acabe en sanciones.

Así lo explica David Jiménez, abogado experto en fiscalidad, quien subraya que es fundamental distinguir entre dos escenarios muy diferentes. «Una cosa es convivir en el hogar familiar dentro de una relación de dependencia económica, y otra muy distinta es ocupar gratuitamente una vivienda que los padres tienen desocupada», señala. En el primer caso, recalca, no existe ningún impacto fiscal.

Éstos son algunos casos prácticos

Cuando el hijo vive con sus padres (por ejemplo, mientras estudia o no tiene ingresos propios), la situación se enmarca dentro de las obligaciones familiares de manutención y no genera ningún tipo de obligación tributaria adicional. Hacienda no considera que haya cesión patrimonial ni renta encubierta, por lo que no hay nada que declarar por ese hecho.

El panorama cambia si los padres son propietarios de una segunda vivienda y permiten que el hijo la utilice sin pagar alquiler. En ese supuesto, la ley no lo trata como una donación ni como un arrendamiento, pero sí entiende que el inmueble genera una renta imputada. Es decir, aunque no se obtenga un ingreso real, los propietarios deben declarar una renta teórica en su IRPF, como ocurre con cualquier vivienda vacía que no se alquila.

La responsabilidad cae sobre los padres, no sobre los hijos

Si esa imputación no se ha incluido en la declaración, Hacienda podría requerir información y regularizar la situación, reclamando las cantidades correspondientes a ejercicios anteriores. En todo caso, los expertos aclaran que la responsabilidad fiscal recae exclusivamente sobre los padres, nunca sobre el hijo que reside en la vivienda. «La ley parte de la idea de que una vivienda, aunque no esté alquilada, tiene un rendimiento mínimo», explica Jiménez. Por eso, la obligación de declararla se mantiene aunque el uso sea familiar y gratuito.

La conclusión es clara: vivir con los padres no supone ningún problema, pero ocupar sin coste una vivienda que les pertenece y que no es el domicilio habitual sí obliga a tener en cuenta cómo se refleja fiscalmente. Conocer esta diferencia permite cumplir con la normativa y evitar posibles requerimientos inesperados por parte de la Agencia Tributaria.

Lo último en Economía

Últimas noticias