Yannick Hanfmann, el tenista con una discapacidad del 60% que amenaza a Alcaraz en el Open de Australia
El alemán sufre un problema auditivo debido a un problema congénito
Antes del tenis practicaba fútbol y tuvo que dejarlo porque no escuchaba al entrenador
El tenis y Yannick Hanfmann estaban destinado a unirse desde el mismo día del nacimiento del tenista alemán. Sus padres le bautizaron con el nombre de Yannick por Yannick Noah, campeón de Roland Garros en 1983 que idolatraban los cónyuges. Creció con la imposición del deber. Coincidencia o no, el germano aterrizó en la élite y, por albur ganó su primer partido a cinco sets en París, donde su tocayo reinó. Este miércoles se enfrenta a Alcaraz en el Open de Australia.
Al murciano y así mismo deberá vencer, pues el alemán posee una discapacidad auditiva del 60% por un problema congénito. «Para mí todo es como un ruido a excepción de cuando se grita mucho. Una vez intenté jugar con audífonos, pero me sentía colapsado por todas las circunstancias que lo acompañan. No puedo jugar con eso durante cinco horas. Nací y crecí de esta así, es lo que me ha tocado. No tengo la sensación de estar perdiéndome nada porque he vivido así desde que tengo uso de razón», aseguró Yannick.
La insuficiencia le priva de sentir el ruido de la pelota y la atmósfera de la grada. «Me lo tomo como una ventaja porque no me afecta jugar en un estadio lleno ni escucho todo lo que se dice. Lo único es que tengo que avisar a los jueces de silla de que hablen alto. Si alguien me ve que no respondo pensará que estoy loco, pero no es así», reflexionó. Hanfmann se enfrentará a Alcaraz en a la pista central de Melbourne, donde jugó ante Nadal en 2022.
El alemán padece la discapacidad desde que era niño, pero se ha ido agudizando a medida que ha ido creciendo y privando de ciertos momentos. Antes de la raqueta jugaba al fútbol y tuvo que pasarse al tenis porque estaba aislado y no escuchaba a sus compañeros y entrenador. «Les dejé de escuchar, ni siquiera oía las indicaciones. En el tenis es completamente distinto porque únicamente tengo que ver al oponente. Hoy soy lo que soy por ello», explicó. Hanfmann, al igual que el primer rival de Alcaraz en Australia, también pasó por la Universidad en Estados Unidos.
Hanfmann pone a prueba el nuevo saque de Alcaraz
Un nuevo Alcaraz aterrizó en Melbourne. Otra vuelta de tuerca para seguir renovando su juego y continuar su progresión tenística, ya de por sí complicado por el nivel adquirido. Carlitos se atrincheró en Murcia durante la pretemporada y reformuló su saque. Ese que en sus orígenes comenzó realizando dos paradas, en junio de 2024 lo redujo a una, el curso pasado eliminó todas y ahora ha redefinido su estilo acercando la pelota a la punta de la raqueta. El servicio de Alcaraz es similar al de Djokovic.
Alcaraz busca más altura la hora de lanzarse la pelota en el saque. Por ello, durante la mencionada pretemporada en Murcia, volvió a utilizar una pequeña canasta para medir la distancia. La secuencia era sencilla. Samu López la sostenía con el brazo elevado y Carlitos proyectaba la pelota hacia la altura óptima. Trabajaba la coordinación y trayectoria de la pelota. Ahora ha pasado a subir la pelota hasta la altura del pecho, casi donde está su garganta, antes de empezar a moverse.