EEUU y Venezuela acuerdan restablecer relaciones diplomáticas tras 7 años de ruptura
EEUU nombró a Laura Dogu encargada de negocios de la Oficina Externa para Venezuela

El Gobierno de EEUU y las autoridades interinas de Venezuela han acordado este jueves restablecer relaciones diplomáticas y consulares. En un hecho histórico que marca el fin de siete años de ruptura diplomática.
El Departamento de Estado de EEUU ha confirmado este viernes que ambos gobiernos han llegado a un acuerdo formal para reanudar los lazos bilaterales, rotos desde enero de 2019 tras el no reconocimiento de la reelección de Nicolás Maduro y el cierre de las respectivas embajadas.
El comunicado destaca que esta decisión busca promover la estabilidad regional, apoyar la recuperación económica de Venezuela y avanzar en procesos de reconciliación política interna.
El anuncio llega en un contexto de profundos cambios en Venezuela tras el operativo de EEUU en Venezuela en pasado enero, que culminó con la salida forzada de Maduro y la conformación de un gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez. Desde entonces, Washington y Caracas han iniciado un proceso que ha incluido visitas de delegaciones técnicas, la reapertura gradual de la Embajada estadounidense en Caracas —con la llegada de la encargada de negocios Laura Dogu a finales de enero— y conversaciones de alto nivel orientadas a reconstruir la confianza mutua.

El restablecimiento de relaciones permitirá la reapertura completa de las sedes diplomáticas en ambas capitales, facilitando la cooperación en áreas clave como la migración, el comercio energético, la asistencia humanitaria y la lucha contra el narcotráfico. Fuentes oficiales indican que este paso representa un «giro contundente» hacia la normalización, la estabilización institucional y la reactivación económica venezolana.
Tanto en Washington como en Caracas, portavoces gubernamentales calificaron el acuerdo como un «avance pragmático» que beneficia a los pueblos de ambos países. En las próximas semanas se anunciarán los nombres de los embajadores respectivos y una agenda bilateral concreta, incluyendo posibles alivios en sanciones a cambio de compromisos en democracia y derechos humanos.