Fundación Brafa lanza una nueva campaña: «La plaga de los padres hooligan»

En el décimo aniversario de la campaña #NoSeasHooligan, la Fundación Brafa ha comprobado que, lamentablemente, estamos normalizando los incidentes violentos, que se han convertido en una parte más de la actividad deportiva de nuestros hijos e hijas. Insultar al árbitro o a los rivales, dar instrucciones desde la grada o recriminar los errores a los jugadores del propio equipo son, por desgracia, comportamientos cada vez más habituales.
Los casos más graves acaparan los titulares de los medios. Sin embargo, en el día a día se toleran situaciones que, aunque resulten menos llamativas, son tremendamente dañinas para los niños y niñas.
El nuevo vídeo de la Fundació Brafa refleja cómo un jugador vive un partido rodeado de padres hooligan. Gritos como «Niño, ¡qué malo eres!» o «Ya la has vuelto a cagar!» proferidos por adultos —padres y madres— provocan crisis de ansiedad, miedo e inseguridad en un niño. La presión alcanza su punto máximo y su corazón se acelera cuando no está jugando bien y, para colmo, falla un penalti. Todos los expertos coinciden en señalar los efectos negativos que el fenómeno del padre hooligan provoca en la salud de los niños.
En muchas ocasiones, la realidad supera a la ficción de los vídeos de esta Fundación. Semanalmente se ve en medios y redes sociales cómo el ambiente de tensión desemboca en incidentes gravísimos, lo que demuestra que estamos ante una auténtica plaga. Aunque algunas iniciativas logran reducir las incidencias de forma temporal, no son suficientes.
Desde Brafa reclaman que este problema se afronte con verdadera determinación, dejando atrás las medidas superficiales o de alcance limitado.
Federaciones, instituciones deportivas, autoridades y todas las partes implicadas deben abordar esta lacra sin miedo y sin complejos, proponiendo soluciones que ataquen la raíz del problema.
En Brafa defienden el enorme potencial educativo del deporte y trabajan para sacar el máximo partido de él, ayudando a las familias en el desarrollo deportivo y humano de sus hijos. Para ello, cuentan con BChampion, un avanzado plan de formación integral de la persona a través del deporte, que comparten con clubes deportivos de todo el mundo.
No es pasión. Es presión.
Es gritar desde la grada.
Es insultar cuando falla.
Es hacerle jugar con miedo.
Es convertir un partido en un infierno.El deporte formativo debería educar y divertir, no asustar.
El deporte es un juego. Y se lo estamos robando. Por eso, 10 años… pic.twitter.com/wTozxPyc0N
— Fundació Brafa (@fundaciobrafa) May 19, 2026