Este Camp Nou hace aguas

Camp Nou
Camp Nou.

El regreso del Barcelona al Camp Nou tras varias semanas de ausencia han dejado un reguero de imágenes tan bochornosas como incómodas para la afición blaugrana. La victoria culé ante el Oviedo (3-0) quedó en un segundo plano por el episodio que se vivió en el estadio: una intensa tromba de agua acompañada de granizo convirtió el coliseo azulgrana en una presa con las compuertas abiertas de par en par, vulnerable, dejando escenas de goteras, pasillos inundados y aficionados buscando refugio en pleno partido: el Camp Nou hizo aguas.

La tormenta que cayó en Barcelona este domingo coincidió especialmente con el tramo final del encuentro, a partir del minuto 80, justo cuando las previsiones meteorológicas más apretaron. La lluvia dio paso al granizo y ambos se hicieron notar con fuerza en un Camp Nou que sigue en obras desde junio de 2023 y que, en estos momentos, carece de cubierta en todas sus zonas. El estadio, con un aforo aproximado de 45.000 espectadores en esta fase provisional, quedó completamente expuesto al temporal: la chapuza de Limak hizo aguas.

Las consecuencias fueron visibles de inmediato. Parte de las gradas comenzaron a vaciarse antes del pitido final, mientras muchos aficionados optaban por desplazarse hacia zonas interiores del estadio o buscar amparo entre la primera y la segunda gradería, esta última aún en construcción. Otros decidieron abandonar directamente el recinto, aunque el problema no terminó ahí: varios de los pasillos interiores acabaron anegados, obligando a los asistentes a sortear auténticas balsas de agua para poder salir.

La zona de prensa tampoco se libró. Aunque los pupitres cuentan con una protección parcial, la intensidad de la granizada provocó que el agua se filtrara con facilidad. En redes sociales circularon vídeos que mostraban auténticas cascadas cayendo sobre los puestos de trabajo de los periodistas, así como filtraciones procedentes de la parte alta de las nuevas estructuras en construcción.

Uno de los focos principales estuvo en el palco presidencial. Al no disponer actualmente de una cubierta completa, las autoridades y directivos presentes tuvieron que soportar el chaparrón sin apenas protección. La imagen de Joan Laporta empapado, resistiendo la lluvia sin paraguas junto al presidente del Oviedo, Martín Peláez, se viralizó rápidamente.

La antigua visera que protegía parte de la tribuna ya no existe y la nueva cubierta no se instalará hasta que se complete la tercera gradería. El Barcelona confía en obtener en las próximas semanas la licencia 1C para abrir la grada de Gol Norte, mientras continúan los trabajos en la tercera gradería. La instalación de la cubierta, inicialmente prevista para el verano de 2026, se perfila ahora para el verano de 2027 y requerirá entre tres y cuatro meses de obras. Hasta entonces, episodios como el vivido ante el Oviedo podrían repetirse si la climatología vuelve a poner a prueba a un Camp Nou que, literalmente, todavía hace aguas.

Lo último en Deportes

Últimas noticias