EUROBASKET 2017: OCTAVOS DE FINAL

España sobrevive a la encerrona turca (73-56)

España
Sergio Rodríguez celebra una canasta. (FIBA)

La selección española sigue con paso firme en el EuroBasket tras ganar (73-56) el duelo de octavos de final ante el anfitrión Turquía en un partido ratonero y muy complicado de sacar. Nuestros bases, Ricky Rubio –15 puntos– y Sergio Rodríguez –11 puntos y 9 asistencias–, no temblaron ante los pitos del público local y lideraron un triunfo decisivo en un día en el que los Gasol no encontraron ni un mínimo resquicio por la permisividad arbitral con los anfitriones del torneo. Alemania espera a los nuestros el martes, en unos cuartos de final que se esperan mucho menos caldeados.

El partido era una encerrona. Turquía sabía que para poder sembrar la duda en España había que jugar duro, presionar a los árbitros, bordear siempre la falta y no dejar correr a los nuestros. Ese boceto no lo lograron plasmar los anfitriones del EuroBasket en un primer cuarto donde Pau Gasol campó a sus anchas rozando el equipo de Scariolo la decena de puntos de ventaja.

Quizá esa facilidad confió a los nuestros hasta un punto en que permitieron el despertar de Turquía en el segundo cuarto. Korkmaz, una versión joven de Rudy Fernández, se calentó con 10 puntos prácticamente consecutivos, al tiempo que todo el pabellón Sinan Erden se vino arriba para poner los decibelios al nivel del partido contra Francia en Lille en 2015.

Turquía, viendo a España bloqueada en estático, dobló su apuesta por la defensa agresiva y de manos en la segunda mitad. Como resultado, el equipo nacional permaneció tres minutos sin anotar. Tuvo que emerger la sangre de hielo de Juan Carlos Navarro para dar réplica a la intentona rival. Los turcos, sin embargo, seguían consiguiendo anotar tras varios errores de la defensa española con el tirador Mahmutoglu como el más listo de la clase consiguiendo puntos tras desajustes defensivos.

Y aparecieron los bases españoles

Los turcos encimaron a España viéndose a tiro de tres puntos en el marcador. Hasta el seleccionador rival Uruk Sarica se metía en la cancha para presionar, pero cuando peor pintaba la cosa apareció Sergio Rodríguez para leer a la perfección la defensa rival. Tiraba cuando debía y doblaba el balón a los Gasol en el momento justo. Ese momento de lucidez se terminó de escenificar en un triple sobre la bocina en el tercer cuarto que fue como una daga para los ánimos del público local.

España entró con confianza el último cuarto y también elevó su nivel defensivo para macharse otra vez hasta los 10 puntos de ventaja a siete minutos del final. Pero Korkmaz no se daba por vencido y metía cinco tantos consecutivos para volver a poner las dudas en el conjunto español. Pero no las había y muestra de ello fue un triple de Ricky Rubio que hizo que nuestro banquillo derribase la valla publicitaria celebrando su canasta con la rabia desatada. El base puso la puntilla con ocho puntos consecutivos dando a España un final tranquillo disfrutando de las máximas ventajas del partido.

Habrá tiempo para recuperarse de las heridas y el desgaste de un partido que no muchas selecciones en el presente EuroBasket hubiesen ganado. Alemania espera el martes a un España que ha demostrado que sabe ganar en situaciones de máxima presión. Hay equipo más allá de los Gasol. Los nuestros ponen la directa hacia el oro.

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