La emperatriz bizantina Teodora desafió a Justiniano con una frase histórica: » Si la fuga es la única salvación que te queda, no la elijas: la púrpura imperial es el más hermoso sudario para ser enterrado con dignidad»
La emperatriz se negó a contemplar la huida durante la revuelta de Niká y defendió que abandonar Constantinopla supondría una derrota peor que la propia muerte
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Hay frases que sobreviven durante siglos porque resumen en pocas palabras un momento decisivo de la historia. Una de ellas está relacionada con Teodora, emperatriz del Imperio bizantino, y con uno de los episodios más peligrosos del reinado de Justiniano. Cuando Constantinopla estaba sumida en el caos, Teodora habría pronunciado unas palabras que terminaron convirtiéndose en un símbolo de determinación. «Si la fuga es la única salvación que te queda, no la elijas: la púrpura imperial es el más hermoso sudario para ser enterrado con dignidad».
Constantinopla estaba al borde del desastre
El episodio tuvo lugar en enero del año 532, durante la conocida como revuelta de Niká. Las tensiones entre las facciones Azul y Verde del hipódromo terminaron transformándose en una rebelión de enormes dimensiones contra el Gobierno de Justiniano. Los disturbios se prolongaron durante varios días y provocaron incendios y una importante destrucción en Constantinopla.
La situación llegó hasta tal punto que Justiniano y sus colaboradores llegaron a plantearse abandonar la ciudad por mar. El emperador tenía barcos y recursos para intentar escapar, pero la decisión suponía también reconocer que el poder imperial había sido incapaz de controlar la situación. Fue entonces cuando Teodora intervino en el debate y rechazó la idea de huir.
El color púrpura no era un simple color para los emperadores bizantinos. Representaba el poder, la autoridad y la condición imperial. Por eso, la idea de morir conservándola resultaba mucho más digna para Teodora que sobrevivir convertidos en fugitivos. «Para quien ha sido emperador, ser un fugitivo es insoportable».
Una emperatriz decisiva
El discurso de Teodora habría terminado inclinando la balanza hacia la resistencia. Las tropas imperiales acabaron reprimiendo la rebelión y el poder de Justiniano sobrevivió a una crisis que había puesto en peligro su propio trono. Los estudios históricos coinciden en que la revuelta de Niká fue uno de los grandes episodios de violencia urbana de la Constantinopla del siglo VI.
La figura de Teodora quedó así asociada a una imagen de firmeza política que ha perdurado hasta nuestros días. Su intervención, tal y como la cuenta Procopio de Cesarea, presenta a una mujer que no estaba dispuesta a abandonar el poder imperial en el momento más crítico.