Diferencias entre estrés, depresión y ansiedad
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El estrés, la depresión y la ansiedad son los tres trastornos psicológicos más habituales. Es imprescindible conocer sus síntomas y las diferencias de cada uno para buscar una solución adecuada.

Estrés
Los médicos dicen que tener estrés en niveles bajos es bueno. Sin embargo, no es así cuando estos aumentan. Demasiado estrés predispone a la persona a sufrir todo tipo de enfermedades, tanto físicas, como psicológicas. Algunos de los síntomas habituales son el dolor abdominal o de cabeza, dificultad para tragar o digerir alimentos, mareos, respiración agitada, insomnio, frecuencia cardíaca irregular, sudoración, trastornos del sueño, cansancio, fatiga, falta de concentración, problemas en el rendimiento sexual.

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Ansiedad
La ansiedad puede asociarse a inquietud, nerviosismo, preocupación, sensación de tener que hacer más, con tener que mantenerse alerta. Cuando esta sensación se excede y empezamos a vernos incapaces de afrontarlo comienza a aparecer la impotencia y la tristeza y si se alarga en el tiempo, la depresión. Sus síntomas son la aceleración cardíaca, aumento de la tensión muscular, bloqueo de la digestión, aumento de la tensión de las paredes del intestino, aumento de la sudoración, disminución de la salivación, aumento de la frecuencia respiratoria, presión en el pecho, sensación de inestabilidad, sensación de irrealidad, miedo a perder el control e incluso a volverse loco.

Depresión
La mayoría de las personas sienten depresión una vez en su vida. La depresión clínica es un trastorno que se mantiene en el tiempo y puede llegar a convertiste en crónica. Sus síntomas son: autoestima baja, no poder dormir, o exceso de sueño, cambios en el apetito (desde la ansiedad por comer todo o dejar de comer), aumento o pérdida de peso, falta de energía, fatiga, sentimientos de culpa, aislamiento, agitación, irritabilidad, dificultad para concentrarse, inactividad, abandono de la higiene personal, llorar a menudo, e incluso, pensamientos de suicidio.
