La psicología lo avala: las personas que bajan la mirada al hablar con otras no lo hacen por falta de autoestima, es un mecanismo para manejar la tensión social
Hablar con alguien que baja continuamente la mirada puede hacernos pensar que es una persona insegura. También que le da vergüenza mantener el contacto visual o que, sencillamente, no...