El camino hacia ‘Avengers: Endgame’: ‘El increíble Hulk’, la película que olvidamos

El increíble Hulk
El increíble Hulk

En este largo camino que nos ha llevado hacia ‘Avengers: Endgame‘ hemos visto de todo. Hemos visto películas buenas, hemos visto películas muy buenas y hemos visto películas que de una u otra manera han marcado un antes y un después. En el Universo Cinematográfico de Marvel se han hecho muy bien las cosas, pero también ha habido tropezones. El más grande llegó en 2008, el mismo año en que nació el superhéroe con ‘Iron Man’. Al contrario que la cinta protagonizada por Robert Downey Jr., ‘El Increíble Hulk‘ se convirtió en algo que olvidar. Y parece que lo hemos hecho.

Se nos olvida que ‘El Increíble Hulk’ forma parte de esta década de películas. Se nos olvida que también en ella está presente la famosa y asombrosa continuidad que tanto se ha esforzado por construir Marvel, que en este caso no tiene mayor representación que el General Ross. Se nos olvida, incluso, que esta película existe. Teniendo en cuenta el buen antecedente que hubo con ‘Iron Man’, y sobre todo teniendo en cuenta todo lo que vino después, resulta comprensible que se olvide. Sin querer, y también a posta.

‘El Increíble Hulk’ está dirigida por Louis Leterrier, está protagonizada por Edward Norton y está pensada para ser otra película de orígenes que presente a un nuevo superhéroe, Bruce Banner, con su alter ego, Hulk. Ya desde el principio se advierten problemas, y no se tarda en llegar a la conclusión de que los problemas empiezan desde la misma concepción de la película.

Hulk

A ‘El Increíble Hulk’ no le beneficia que quisieran prescindir del comienzo de todo; es decir, del accidente que provocó que Bruce Banner se vea obligado a controlar sus impulsos si no quiere terminar convertido en esa cosa verde y enfadada con una tremenda capacidad de destrucción. A través de unas pocas imágenes nubladas y un pobre montaje, se nos muestra apenas unas pinceladas de lo ocurrido. Nada de explicaciones interesantes de los rayos gamma de los que tanto vamos a escuchar hablar. Nada de primeras y sorprendentes transformaciones. Nada de confusión, rabia, tristeza o arrepentimiento, que son sentimientos que podemos asociar a ese nacimiento del héroe. Comenzamos directamente con la búsqueda de una cura… De una cura para algo que no conocemos, porque no conocemos su historia.

Se entiende que el espectador no pueda conectar en los (muy largos) primeros minutos de la película, y a esta incapacidad de generar cercanía, empatía o incluso interés se le suman más factores. Demasiados silencios, demasiadas escenas que dan por sentado el conocimiento del espectador y demasiados recursos que pretenden generar emociones imposibles porque, insistimos, no conocemos la historia de los personajes cuyos primeros planos están exagerando. No estamos dentro de la historia, y no ayuda la falta de naturalidad en sus secuencias para entrar en ella.

Edward Norton fue el primer Bruce Banner del UCM

Por momentos, da la sensación de que nos encontramos más ante una secuela que ante esa película de orígenes que creíamos tener, tal vez porque cometieron el error de priorizar a Hulk por delante de Bruce Banner. Hulk es la carta de presentación de esta película cuando debería haber sido Bruce Banner. Quizá no pensaron que para conectar con Hulk primero teníamos que conectar con Bruce de alguna manera. Ha quedado demostrado que es posible hacer ambas cosas, pero tuvieron que pasar varios años y tuvimos que cambiar de actor para que se diera lo que muchos consideraron poco menos que un milagro. Hoy en día, Bruce Banner, en manos de Mark Ruffalo, es un tipo que cae bien, con el que contamos, que queremos al frente de los Vengadores. Incluso Hulk cae bien. Nada de eso ocurre en ‘El increíble Hulk’. Otro gran error, porque para que este camino que iniciamos en 2008 fuera un camino exitoso necesitábamos conectar con los personajes, con los que íbamos a pasar mucho tiempo desde entonces. Para conectar con ellos, necesitábamos conocerlos y conocer su historia, comprenderla. Y para que esto sucediera, necesitábamos una presentación coherente de la misma y una narración que sin caer en lo trivial resultase entretenida.

No, tampoco tenemos esto en ‘El increíble Hulk’, que llega a resultar una película extraña, incoherente y aburrida en muchos momentos. Puede que dejase sensaciones agradables en ciertos espectadores, pero la generalizada es la siguiente: se nos ha olvidado. Se nos ha olvidado que esta película existe. Por ir más lejos con este asunto: ni siquiera queremos recordarla.

El increíble Hlk - 2008

Resumiendo de alguna manera, este primer tropezón de Marvel llegó por una mala concepción de la película, por un guion pobre y un montaje desacertado, por abusó de recursos exagerados, innecesarios y sin efectos, y de escenas de acción insulsas y también innecesarias. Más resumido: ‘El increíble Hulk’ no tiene el ingenio de ‘Iron Man’, su predecesora, ni tiene la chispa de las restantes películas del UCM. Es un tropezón del que se tomó nota, y que no empaña esta época dorada de los superhéroes que estamos repasando.

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