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Los expertos no le quitan ojo: predicen la erupción de un gigantesco volcán submarino para este 2026

volcán submarino
Medidores sobre el volcán Axial. Foto: Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EE.UU.
  • Alejo Lucarás
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El estudio de un volcán submarino activo en el Pacífico nordeste se ha convertido en un caso de referencia para la vulcanología moderna. La combinación de sensores en tiempo real, análisis sísmicos y mediciones del relieve del fondo marino permite observar procesos que, hasta hace poco, solo podían inferirse de forma indirecta.

El volcán bajo el agua que estamos por descubrir a continuación fascina a los expertos por su regularidad eruptiva y por la cantidad de datos que ha brindado en las últimas décadas. Comprender su evolución no solo ayuda a anticipar futuros episodios volcánicos, sino también a mejorar los sistemas de predicción aplicables a otros entornos geológicos similares.

¿Cuál es el gigantesco volcán submarino que podría erupcionar este 2026?

El monte y volcán Axial se localiza a unos 480 kilómetros de la costa de Oregón (EE.UU.), en la dorsal de Juan de Fuca, un límite divergente donde las placas tectónicas se separan y el magma asciende con relativa facilidad. Este volcán submarino es considerado el más activo del Pacífico nordeste, con erupciones documentadas en 1998, 2011 y 2015.

Su posición, a casi 1.500 metros de profundidad, lo mantiene fuera del alcance de cualquier impacto directo en tierra firme.

Sin embargo, su actividad lo convierte en un laboratorio natural para estudiar cómo se comporta un sistema volcánico alimentado de forma continua por el manto terrestre. Cada erupción ha estado precedida por un patrón similar: aumento de la sismicidad y elevación progresiva del fondo marino debido a la acumulación de magma.

Uno de los principales indicadores que analizan los científicos es la llamada inflación del terreno. En el caso del Axial, el fondo oceánico se eleva lentamente a medida que el magma se acumula bajo la corteza. Antes de la erupción de 2015, esa elevación alcanzó un umbral concreto que sirvió como referencia para previsiones posteriores.

Tras aquel episodio, el proceso volvió a comenzar. Durante varios años, la inflación avanzó de forma sostenida, aunque a partir de 2023 el ritmo se redujo casi hasta detenerse. Meses después, los sensores detectaron un nuevo aumento tanto de la inflación como de la actividad sísmica, lo que se interpretó como un cambio en el suministro de magma.

A finales de 2024, un comunicado señaló que el volcán submarino había alcanzado cerca del 95% del nivel de elevación previo a la erupción de 2015. En un primer momento, esto situó la posible erupción entre 2024 y 2025. Sin embargo, los datos de 2025 mostraron una nueva desaceleración, obligando a revisar la previsión.

¿Por qué los científicos apuntan ahora a 2026 para la erupción del Axial?

Las últimas estimaciones señalan que el monte Axial necesitará más tiempo para alcanzar el umbral de inflación asociado a una nueva erupción.

Según los investigadores, cada episodio volcánico comprime ligeramente la corteza circundante, lo que hace que en ciclos posteriores sea necesaria una mayor presión para que el magma vuelva a abrirse paso.

Actualmente, el fondo marino se encuentra unos 10 centímetros por encima del nivel previo a la erupción de 2015, pero los expertos calculan que aún faltarían cerca de 20 centímetros adicionales para reproducir las condiciones necesarias. A la velocidad actual de inflación, ese punto no se alcanzaría hasta mediados o finales de 2026.

La sismicidad es otro factor clave. Aunque se registran cientos de pequeños terremotos diarios, las cifras están por debajo de los valores observados antes de erupciones anteriores. En 2015, por ejemplo, se superaron ampliamente los 2.000 seísmos diarios durante meses, un escenario que todavía no se ha repetido.

Nuevos modelos para entender el comportamiento de este volcán submarino

Más allá de la simple comparación de patrones pasados, los equipos científicos trabajan ahora con modelos basados en principios físicos. Estos sistemas integran en tiempo real datos de deformación del fondo marino y actividad sísmica para estimar cuándo una estructura geológica puede alcanzar su punto de fallo.

El monte Axial cuenta desde hace años con una red de sensores conectados por cables submarinos de fibra óptica, parte de una iniciativa científica que permite observar cada cambio en el volcán submarino casi al instante.

Gracias a esta infraestructura, se están probando modelos capaces de reproducir con precisión erupciones pasadas al analizar datos históricos.

El objetivo es comprobar si estas herramientas pueden anticipar eventos futuros con mayor fiabilidad que los métodos tradicionales. De momento, las previsiones no se hacen públicas hasta después de que ocurra una erupción, ya que solo así se puede evaluar el acierto real del modelo.

Mientras tanto, este volcán submarino de Estados Unidos continúa inflándose y desinflándose de forma irregular, recordando que, pese al avance tecnológico, la predicción volcánica sigue siendo una disciplina en desarrollo.

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