Animales

Bombazo en la zoología: un tiburón de Groenlandia de 400 años y con metabolismo lento desafía el ritmo de vida natural

Un tiburón de Groenlandia
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El tiburón de Groenlandia (Somniosus microcephalus) es uno de los animales más singulares del mundo no sólo por su impresionante tamaño, sino debido a su longevidad, ya que puede superar los 500 años. Los científicos han realizado este hallazgo gracias  a la datación por radiocarbono de proteínas presentes en el cristalino del ojo, un tejido que se forma antes del nacimiento y no se regenera durante la vida del animal.

Este método permitió a los investigadores determinar con precisión la edad de 28 ejemplares, revelando que algunos individuos alcanzaban edades cercanas a los 400 años. Uno de los hallazgos más sorprendentes se produjo en 2022, cuando se capturó accidentalmente un ejemplar cerca del arrecife de Glover, en Belice, a miles de kilómetros del Ártico. Estimaciones preliminares sugieren que este individuo podría superar los 500 años, lo que implicaría que nació en el siglo XVI, el mismo año en que Cristóbal Colón llegó al Caribe.

El secreto de la longevidad del tiburón de Groenlandia

Este animal crece apenas un centímetro por año y puede tardar hasta 150 años en alcanzar la madurez sexual. Su corazón late a un ritmo pausado, entre 4 y 6 latidos por minuto en reposo, y su presión arterial en la aorta ventral se estima entre 2,3 y 2,8 kPa, valores sorprendentemente bajos en comparación con otros tiburones.

El tiburón de Groenlandia combina este metabolismo lento con la vida en aguas extremadamente frías, donde las bajas temperaturas ralentizan las reacciones químicas del organismo y reducen el gasto energético. Ambos factores le permitne conservar recursos, minimizar el desgaste fisiológico y sobrevivir durante siglosl

Además, estudios recientes han demostrado que sus músculos mantienen una actividad metabólica constante a lo largo de la vida, lo que contrasta con otros vertebrados, cuya capacidad muscular suele degradarse con la edad.

Ojos, parásitos y adaptación al hábitat

Otro aspecto sorprendente de esta especie es la función de sus ojos. Durante mucho tiempo se pensó que los tiburones de Groenlandia tenían una visión limitada, debido a la presencia de parásitos que se alojan en la córnea. Sin embargo, investigaciones recientes revelan que sus ojos son funcionales y podrían incluso beneficiarse de la presencia de estos copépodos.

El tiburón de Groenlandia es principalmente carroñero, alimentándose de restos de ballenas, peces y otros animales, aunque también puede cazar focas y calamares en el fondo marino. Su vista limitada se complementa con otros sentidos, especialmente el olfato, esencial para localizar alimento en las oscuras profundidades donde habita.

El secreto de los genes

Un equipo del Instituto Leibniz sobre el Envejecimiento y la Universidad Friedrich Schiller, en Jena, Alemania, realizó un estudio en profundidad para estudiar la genética de esta especie. Tras capturar varios ejemplares en Groenlandia y tomar muestras de médula espinal, los científicos secuenciaron el ADN y descubrieron un hallazgo sorprendente: los tiburones de Groenlandia tienen un genoma extraordinariamente grande, de más de 6.500 millones de pares de bases,

Este genoma masivo se debe, en gran medida, a la presencia de secuencias repetitivas o «genes saltarines», que representan hasta el 70% del ADN de estos escualos. Mientras que en otros organismos estas duplicaciones genéticas suelen ser perjudiciales, asociándose a enfermedades o inestabilidad genética, en el tiburón de Groenlandia parecen contribuir a su longevidad, al mejorar la reparación del ADN.

El estudio reveló que la clave de la longevidad de estos tiburones no es sólo el tamaño de su genoma, sino cómo se repara. Genes específicos dedicados a la reparación del ADN, como el TP53, actúan protegiendo las células del daño genético.

«Hay muy pocos animales secuenciados hasta ahora que tengan un genoma mayor que el de este escualo. LEncontramos pruebas de que los genes reparadores del ADN se duplican «secuestrando» la maquinaria de copia-pega de los genes saltarines. Además de proporcionar la propia secuencia del genoma, nuestro trabajo ofrece las primeras pistas sobre las causas de la extrema longevidad del tiburón de Groenlandia en relación con otros escualos»,  explica Arne Sahm, profesor de fenómica computacional.

Sin embargo, la misma biología que le confiere longevidad lo hace extremadamente vulnerable. La madurez sexual tardía implica que cada pérdida de individuo puede afectar a la población durante siglos.

El estudio del tiburón de Groenlandia va más allá del interés por un animal extraordinario. Entender cómo sus genes reparadores prolongan la vida celular puede ofrecer pistas para la investigación del envejecimiento en humanos y otras especies. Genes como TP53 o XRCC6, combinados con duplicaciones genómicas específicas, podrían inspirar terapias futuras para prevenir daños celulares y enfermedades relacionadas con la edad.

«Futuras investigaciones podrán determinar hasta qué punto la modificación de un solo gen puede afectar al envejecimiento en humanos, no solo en tiburones», afirma Sahm, según recoge National Geographic.

El tiburón de Groenlandia es mucho más que un gigante de las profundidades. Es un testimonio vivo de cómo el tiempo y la adaptación biológica pueden desafiar los límites conocidos de la vida animal.

Lo último en Ciencia

Últimas noticias