Los vecinos del pueblo mallorquín de Muro aseguran que el cuñado de Santos Cerdán estaba «trastornado»
Algunos vecinos de Muro cuentan a OKBALEARES que Antonio Muñoz era una persona muy problemática
En los pueblos todo el mundo se conoce y Muro no iba a ser una excepción. Y un vecino que siempre daba de que hablar en este pueblo de Mallorca era Antonio Muñoz Cano, el cuñado del ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, quien incendió en una madrugada de 2016 la casa de su ex mujer con sus dos hijos menores dentro, hechos por los que fue condenado a tres años de cárcel.
A pesar de que han pasado nueve años desde aquella fatídica noche, los vecinos del pueblo mallorquín de Muro la recuerdan como si fuese ayer. El cuñado de Cerdán era un hombre problemático, con evidentes problemas de adicción a las drogas y autor de malos tratos hacia su mujer, a la que tenía amenazada y aterrorizada desde que le pidió el divorcio.
«Le pegó fuego a la casa. Estaban casados pero se pelearon. Él estaba un poco trastornado», cuenta a los micrófonos de OKDIARIO un vecino de avanzada edad que lleva más de 40 viviendo en una casa situada muy cerca del inmueble incendiado por el hermano de Paqui, quien, según ha destapado la UCO, cobró 53.000 euros de Servinabar mientras cumplía condena.
En la noche de los hechos, el hermano de Paqui escaló una pared para acceder al garaje de la vivienda, donde dormían su ex esposa y sus dos hijos, de siete y once años. Una vez dentro, prendió fuego al vehículo Ford C Max, valorado en 12.000 euros y adaptado a las necesidades de su hijo menor, que padece una discapacidad que le impide caminar y valerse por sí mismo.
«Cerdán solía venir a ver a sus cuñados»
Según ha podido saber OKDIARIO, Santos Cerdán, ahora investigado como parte de la trama de corrupción que rodea a la formación por el cobro de mordidas, solía viajar con bastante frecuencia hasta Muro para visitar y pasar unos días con sus cuatro cuñados, tres de ellos vecinos del pueblo.
Según apuntan varios vecinos que han preferido mantenerse en el anonimato, Cerdán tenía «un trato muy bueno» y era «muy correcto» durante sus visitas con la gente del pueblo, que por aquel entonces desconocían sus cargos dentro del PSOE. En 2016, cuando tuvo lugar el incendio, el ex dirigente socialista dejó de ir a Mallorca.
Y es que, tras el incendio de 2016, a Antonio Muñoz se le impuso una prohibición de residencia en la isla de Mallorca durante cinco años. Empezó su condena en la cárcel de Palma, pero posteriormente fue trasladado a una prisión sevillana, donde accedió al tercer grado (régimen de semilibertad), momento en el que fue contratado por Servinabar el 23 de septiembre de 2019.
Entre septiembre de 2019 y diciembre de 2022, percibió un total de 53.130 euros como «peón especialista», siendo el único trabajador que la compañía de Cerdán destinó a las obras del Puente del Centenario de Sevilla.
Según el informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, gracias a ese único empleado Servinabar cobró una mordida de 1,8 millones de euros de Acciona, de los que aparentemente se embolsó 450.000 euros directamente. Un colaborador le dijo a Cerdán que «por lo de Sevilla» le correspondía esa cantidad.