A todo gas por Palma: graban carreras callejeras entre varios coches y las suben a redes sociales
Varios jóvenes se concentraron en la carretera de Manacor para celebrar competiciones clandestinas de velocidad

La ciudad de Palma volvió ser este último fin de semana el escenario de carreras callejeras de coches, una peligrosa moda clandestina que se suele organizar en los diferentes polígonos industriales de la capital balear, pero que ésta vez tuvo lugar en la carretera de Manacor, muy cerca de la rotonda Can Blau y del campo de fútbol de Son Malferit.
La escena ocurrió de noche cuando un grupo de jóvenes españoles se citaron en dicha vía para probar su habilidad al volante y demostrar las altas velocidades a las que pueden llegar. Y pudieron hacerlo durante un tiempo largo incordiando a los vecinos de la zona y sin presencia policial de ningún tipo
En las imágenes que publica OKBALEARES se ven dos coches de marca Seat compitiendo entre sí para ver quién es más veloz. Los turismos vienen a poca velocidad desde la rotonda de Can Blau y en un determinado momento pisan el acelerador, dejando una estela de ruido y humo negro que emana del tubo de escape.
Además, la carrera cuenta con varios espectadores que observan la competición desde la acera mientras graban el momento con su teléfono móvil. Y ahora, en vez de esconderse de la policía, se ha puesto de moda subir a las redes sociales, concretamente a Instagram. estas prácticas ilegales.
Lejos de ser un hecho puntual, estas carreras callejeras se han convertido desde hace unos años en una peligrosa rutina en zonas de Palma como el polígono de Son Castelló, Son Rossinyol, Levante y, de manera muy especial, en la calle Poima del polígono de Can Valero.
Numerosos jóvenes aprovechan la madrugada para acudir a calles poco iluminadas de polígonos, normalmente desiertas a altas horas de la noche, para competir en auténticas carreras clandestinas en plena vía pública ante la atónita mirada de algunos vecinos que, observan con preocupación la situación.
Estas carreras pueden llegar a concentrar hasta a un centenar de personas durante las noches de fin de semana, entre conductores, acompañantes y simples espectadores. El perfil de los participantes responde mayoritariamente a jóvenes de entre 18 y 30 años, que emplean coches de todo tipo, principalmente utilitarios, y dejando a un lado los vehículos de gran cilindrada.
Uno de los últimos episodios de este estilo tuvo lugar en el aparcamiento de la fábrica Gordiola, en el kilómetro 19 de la carretera de Manacor, dentro del término municipal de Algaida. En el lugar se congregaron más de un centenar de aficionados al motor y se lanzaron fuegos artificiales, elevando la peligrosidad del evento. Horas más tarde, la Policía Local de Palma tuvo que intervenir para disolver otra concentración similar en el polígono de Can Valero.
Muchos de estos encuentros han tenido un desenlace fatal. En varias ocasiones, los propios participantes han sufrido accidentes de consideración, con vehículos destrozados y la necesidad de asistencia sanitaria. El pasado mes de diciembre, un grave accidente entre una motocicleta y un turismo dejó a un joven gravemente herido en el polígono de Can Valero.