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Parece Islandia, pero está en Galicia y es una de las mejores piscinas naturales de España en mitad del bosque, con cascadas y restos arqueológicos

Piscinas naturales, Galicia, Pontevedra
Pozas de Mougás. Foto: Turismo de Galicia
  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Las Pozas de Mougás son un enclave natural situado en el municipio pontevedrés de Oia que, por su paisaje de granito, cascadas y remansos de agua, recuerda inevitablemente a algunos paisajes de Islandia.

Además de sus piscinas naturales, el entorno conserva importantes restos arqueológicos y cuenta con una gran riqueza paisajística que lo convierte en una escapada perfecta para quienes buscan desconectar del turismo masificado.

Pozas de Mougás: piscinas naturales entre cascadas y bosques en la Sierra de la Groba

Las Pozas de Mougás se encuentran en la vertiente occidental de la Sierra de la Groba, un espacio natural donde numerosos cursos de agua descienden con fuerza hacia el océano Atlántico.

La dureza del granito ha moldeado durante siglos el recorrido del río Peito, creando una sucesión de cascadas y piscinas naturales que hoy forman uno de los paisajes más llamativos del sur de Galicia.

La erosión ha excavado cavidades de distintas profundidades que, durante los meses más cálidos, se convierten en zonas ideales para refrescarse. Todo ello rodeado de una vegetación abundante que aporta sombra y mantiene una agradable sensación de frescor incluso en pleno verano.

A pocos minutos de las pozas también es posible descubrir otro de los grandes atractivos de la zona: los petroglifos de O Pousiño. Estos grabados prehistóricos, realizados sobre la roca hace miles de años, evidencian que estas montañas estuvieron habitadas desde tiempos remotos y añaden un importante valor histórico a la visita.

Cómo llegar a las Pozas de Mougás en Pontevedra

Llegar hasta este enclave natural requiere recorrer la carretera PO-552, que une Bayona con La Guardia. Una vez en la parroquia de Mougás, hay que desviarse en dirección a la iglesia y continuar por la pista forestal que asciende hacia el monte.

Después de recorrer unos 2,5 kilómetros aparece un camino a la izquierda que conduce hasta el valle. Los últimos metros es recomendable hacerlos caminando, ya que el firme presenta un estado irregular y puede resultar complicado para turismos convencionales.

Tras una caminata de algo más de un kilómetro se alcanza la primera gran cascada. Desde ese punto, un cruce permite elegir entre descender hacia el arroyo del Foxo, donde el agua discurre entre grandes bloques de granito, o continuar por el sendero superior hasta la poza de mayor tamaño, alimentada por el Rego das Pías.

Qué ver en las Pozas de Mougás en Galicia y cuándo visitarlas

Según explica Galicia Máxica, la mejor época para contemplar toda la fuerza de las cascadas coincide con los meses más lluviosos, cuando el caudal aumenta y el paisaje ofrece su imagen más espectacular.

En verano, sin embargo, las piscinas naturales se transforman en uno de los mejores lugares para darse un baño de agua dulce en Galicia, gracias a sus temperaturas frescas y al entorno sombreado que las rodea.

Además, el espacio dispone de una zona recreativa equipada con mesas y fuentes situada junto al Rego das Pías, lo que facilita disfrutar de una jornada completa en plena naturaleza.

Por su parte, la página de Turismo de Galicia incluye este enclave dentro de los atractivos del Camino Portugués de la Costa. Muchos peregrinos aprovechan el recorrido para hacer una parada antes de continuar hacia Santiago de Compostela.

A ello se suma otra de las imágenes más características del lugar: los caballos que pastan en libertad en la sierra, una tradición vinculada a los conocidos «curros» de Mougás, celebrados cada año durante los meses de mayo y agosto.

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