Lo llaman el pueblo más bonito de la C. Valenciana y además es uno de los que recibe más nieve en invierno
El idioma que sólo se habla en un pueblo de Huesca y sobrevive por 200 personas
Es uno de los pueblos donde más nieva de España: tuvo un papel clave en la II Guerra Mundial
Es el 2º pueblo español que más nieve recibe al año: tiene 1.569 metros de altitud
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En el interior de la provincia de Castellón, hay un pueblo amurallado que se ha consolidado como uno de los grandes referentes del turismo de interior en la Comunidad Valenciana, especialmente durante el invierno, cuando la nieve refuerza su atractivo visual y patrimonial.
Su imagen, dominada por un castillo que parece emerger de la roca, resume siglos de historia y una personalidad marcada por el clima y la altitud.
El pueblo más bonito de la Comunidad Valenciana que destaca por sus nevadas invernales
Morella, ubicada a unos 1.000 metros sobre el nivel del mar, es una de las poblaciones valencianas donde las precipitaciones en forma de nieve son más frecuentes.
Su situación en la comarca de Els Ports, alejada de la influencia directa del Mediterráneo, explica un clima más riguroso que el del resto del territorio autonómico.
Durante los meses fríos, especialmente en enero, no es raro que el casco histórico aparezca cubierto por un manto blanco que realza el color rojizo de los tejados y la piedra de sus murallas.
Este entorno natural y urbano ha contribuido a que Morella forme parte de la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España, un distintivo que reconoce su valor patrimonial y su excelente estado de conservación.
Qué ver y qué comer en Morella, un municipio de Castellón
Recorrer Morella es como adentrarse en un escenario medieval. Las murallas, con varias puertas monumentales, dan acceso a un entramado de calles empinadas que conducen a edificios de gran relevancia histórica.
El castillo, declarado Bien de Interés Cultural, es el principal emblema de la localidad. Está levantado sobre una imponente muela rocosa y ha sido ocupado de forma continuada desde el tercer milenio antes de Cristo por distintas civilizaciones.

Por otro lado, la Basílica Arciprestal de Santa María la Mayor, está considerada como uno de los templos góticos más singulares del Mediterráneo occidental. Su fachada, con las puertas de los Apóstoles y de las Vírgenes, y su interior, donde sobresale la escalera helicoidal del coro y el órgano barroco del siglo XVIII, la convierten en una visita imprescindible.
El Convento de San Francisco alberga otra de las joyas culturales de la ciudad: la Danza de la Muerte, una pintura mural del siglo XV de gran valor artístico y simbólico.
A estos enclaves se suma el Palacio del Gobernador, una construcción singular integrada en una cueva natural, que hoy funciona como espacio expositivo y mirador privilegiado del conjunto urbano.
La oferta cultural se completa con museos como Tiempo de Dinosaurios, que pone en valor la riqueza paleontológica de la zona, o la antigua prisión medieval, en funcionamiento durante más de seis siglos.
En el calendario festivo, el Sexenni, celebrado en honor a la Virgen de Vallivana, es el evento más representativo y cuenta con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional.
En el plano gastronómico, Morella es sinónimo de cocina de invierno. La trufa negra protagoniza jornadas y menús durante los meses fríos, acompañada de recetas tradicionales como los flaons, los quesos artesanos, la cecina o la miel de la comarca.