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Razer Kiyo V2: la webcam 4K con IA para verte mejor sin volverte loco

Razer Kiyo V2
Fuente: Nacho Grosso
Nacho Grosso
  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Cuando uno piensa en Razer, lo habitual es imaginar teclados mecánicos, ratones gaming con luces RGB y portátiles potentes. Pero la Razer Kiyo V2 demuestra que la marca también sabe hacer periféricos “menos espectaculares” sobre el papel, pero clave en el día a día. La he estado utilizando tanto durante unas semanas y esta es mi experiencia.

Así es la Razer Kiyo V2

La Razer Kiyo V2 abandona el anillo de luz integrado de modelos anteriores y apuesta por algo más serio: mejor sensor, mejor procesamiento y funciones automáticas que realmente ayudan.

El diseño es sobrio, en negro mate, compacto y pensado para quedarse fijo encima del monitor. El soporte es estable, ajustable y compatible con trípode gracias a la rosca estándar. No hay virguerías estéticas, y eso es positivo: encaja tanto en una oficina como en un setup doméstico.

Un detalle importante es el obturador físico de privacidad. Se desliza y cubre completamente la lente. En tiempos de teletrabajo permanente, este pequeño gesto da mucha tranquilidad.

Foto: Nacho Grosso

Tabla de características

Razer Kiyo V2 — características
Resolución máxima 4K a 30 fps
Modo alternativo 1080p a 60 fps
HDR
Campo de visión Ultra gran angular (configurable)
Funciones IA Autoencuadre, mejoras automáticas y retoque facial
Privacidad Obturador físico integrado
Montaje Clip ajustable + rosca para trípode
Software Compatible con Razer Synapse
Modelo Razer Kiyo V2

El salto a 4K a 30 fps no es solo marketing. La imagen es más detallada, más definida y soporta mejor el recorte digital. Si usas autoencuadre o quieres ajustar el plano después, ese margen extra se agradece.

En condiciones de buena iluminación, la nitidez es claramente superior a una webcam 1080p estándar. Texturas, detalles del rostro y fondo se reproducen con mayor precisión.

Donde realmente gana puntos es en combinación con el HDR. Si tienes una ventana detrás o contrastes fuertes de luz, el rango dinámico ayuda a equilibrar la escena y evita que el fondo quede quemado o que tu rostro aparezca demasiado oscuro. Eso sí: no hace milagros. Si la habitación está mal iluminada, el ruido aparece. Sigue siendo una webcam, no una cámara de sensor grande.

 

La diferencia es el autoencuadre

Una de las funciones más interesantes es el autoencuadre con IA. La cámara ajusta digitalmente el plano para mantenerte centrado si te mueves ligeramente. No es un sistema mecánico, sino un recorte inteligente, pero funciona de forma bastante natural.

Para presentaciones, clases online o streaming donde gesticulas o cambias ligeramente de posición, aporta dinamismo sin necesidad de tocar nada. También incluye mejoras automáticas de imagen y un control de retoque facial configurable. Bien usado, puede suavizar imperfecciones sin que parezca un filtro exagerado. Mal usado, se nota artificial. Aquí conviene moderación

Su diseño acompaña

La experiencia no puede ser más sencilla, conectar y usar. El soporte es estable y no transmite sensación de fragilidad. La rosca para trípode permite colocarla a otra altura si buscas un encuadre más profesional. El obturador físico es un acierto rotundo. En un entorno donde la privacidad preocupa, tener un cierre físico da más confianza que depender de software.

El único matiz práctico está en el ecosistema, si quieres ajustar parámetros avanzados, dependerás del software de Razer. En Windows la integración es más completa. En otros sistemas es mucho más limitada.

Enfoque automático y software

El enfoque automático funciona bien en distancias cortas y medias. En mi caso, frente al monitor, mantiene la cara perfectamente enfocada sin “bailes” molestos. La webcam es plug and play: la conectas y funciona. Pero si quieres más control, puedes usar el software de Razer Synapse para ajustar exposición, balance de blancos, contraste o campo de visión.

Aquí es donde entra la parte más “geek”. Si no quieres tocar nada, no hace falta. Pero si te gusta ajustar la imagen a tu gusto, puedes hacerlo. Y eso, en esta gama, suma puntos.

Salto de gigante respecto a una webcam de portátil

La Razer Kiyo V2 no es una webcam básica, y tampoco pretende serlo. Es una solución 4K bien pensada, con HDR, funciones inteligentes y detalles prácticos como el obturador físico. ¿Es imprescindible? No. ¿Supone un salto real frente a la cámara integrada de cualquier portátil? Sin duda.

Si buscas verte mejor, con más detalle y sin complicaciones técnicas, la Razer Kiyo V2 es una opción sólida en la gama media-alta. No es revolucionaria, pero sí coherente y, sobre todo, funcional en el mundo real.

Foto: Nacho Grosso

¿Es para mí?

La Razer Kiyo V2 tiene sentido para quien pasa muchas horas delante de la cámara y no quiere que la imagen sea un punto débil. Está pensada para profesionales que teletrabajan a diario, para quienes dan formaciones online o para creadores de contenido que necesitan un salto de calidad sin entrar en el terreno de las cámaras intercambiables y las capturadoras externas. El 4K aporta margen, el HDR ayuda en entornos domésticos complicados y el autoencuadre añade ese pequeño extra de dinamismo que marca diferencias en directo.

También encaja bien en perfiles que buscan una solución equilibrada: mejor que una webcam convencional, pero sin la complejidad ni el coste de un equipo audiovisual más ambicioso. Es una cámara para quien quiere verse bien y no complicarse demasiado.

Donde pierde algo de sentido es en usos esporádicos o poco exigentes. Si solo haces una videollamada ocasional y la cámara del portátil te basta, probablemente no amortizarás la inversión.

La Razer Kiyo V2 está claramente orientada a un usuario intermedio-alto, alguien que valora la calidad de imagen, que aprecia funciones inteligentes, pero que no quiere convertir su escritorio en un estudio profesional.  Su precio de 169,99 euros  es adecuado para un dispositivo de sus características.

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