Denuncia a su ex mujer por la pensión y acaba investigado por Hacienda
El hombre, peluquero, alegó que no podía pagar la pensión de sus hijos porque había cerrado su negocio arruinado
Tras demostrarse que seguía con su negocio, el juez le obliga a pagar la pensión y ha alertado a Hacienda del fraude

Un peluquero de Sevilla alega que ha tenido que cerrar sus locales por ruina para no pagar la pensión de sus hijos y acaba investigado por Hacienda por un presunto fraude. La Audiencia de Sevilla ha determinado que el peluquero mentía y seguía con su negocio, ocultándolo presuntamente a los ojos de Hacienda. Además de obligarle a pagar a su ex mujer la pensión a sus hijos, el tribunal ha alertado a Hacienda del presunto fraude para que inicie una investigación.
La Audiencia de Sevilla, ha desestimado el recurso que el hombre interpuso contra una resolución anterior del Juzgado de Primera Instancia número 23 en la que ya se había rechazado la demanda frente a su ex mujer. En su sentencia rechaza que el peluquero deje de pagar la pensión a sus hijos tras demostrarse, en contra de lo manifestado por él, que seguía trabajando sin estar registrado de alta como autónomo, por lo que el juez informó de este posible fraude como empresario a Hacienda.
La abogada Elisabeth Guerrero, del bufete Boutique Legal que ha representado a la madre de los menores, destaca que la decisión del juzgado, ratificada ahora por la Audiencia, es «pionera y ejemplar».»Es muy extraño que un juez informe de oficio a Hacienda de algo que ha detectado en un proceso judicial, si no tiene que ver directamente con lo que se está juzgando», ha indicado la letrada.
Decía haber cerrado sus peluquerías
El Juzgado de Violencia sobre la Mujer 4 de Sevilla, ya había establecido en septiembre de 2019 que el hombre tendría que pagar 120 euros mensuales a cada uno de los dos hijos menores de edad que tenía con su pareja.
El hombre recurrió alegando que estaba en la ruina y no podía pagar la pensión de sus hijos, sin embargo la sentencia establece que contaba «con un próspero negocio de peluquería, con dos establecimientos abiertos al público» a pesar de que aseguraba que había tenido que cerrar ambos establecimientos, «quedando en una situación económica muy precaria».
Testigos grabaron al peluquero trabajando
Para demostrar sus argumentos, el peluquero aportó las declaraciones de renta de los ejercicios fiscales 2018 a 2022, declaraciones de IVA, y la resolución de la Tesorería General de la Seguridad Social sobre reconocimiento de su baja en el régimen especial de trabajadores por cuenta propia o autónomos, de 16 de junio de 2022.
Sin embargo, en el juicio resultó acreditado, por las manifestaciones de dos testigos, que la peluquería seguía abierta, e incluso una de las testigos grabó desde la calle al denunciado trabajando con normalidad y con clientela. La grabación no llegó a visualizarse en el juicio, pero según la abogada de la madre fue determinante para la sentencia final.
La sentencia confirma que el peluquero «seguía con su actividad de forma encubierta». El tribunal entiende en su resolución judicial que no hay pruebas de que la actividad empresarial hubiera cesado, aunque el peluquero ya no estuviera dado de alta como autónomo, y considera que la prueba carece de validez «porque la documentación económica por él aportada no puede decirse que responda a la realidad».
Finalmente, el juez desestimó su petición de dejar de pagar la pensión a sus hijos y además decidió aplicar un artículo de la Ley General Tributaria que permite informar de oficio sobre asuntos de trascendencia tributaria, de ahí que haya enviado un informe a la Agencia Tributaria.
Ahora el condenado a pagar la pensión de sus hijos podría enfrentarse a un posible delito intentado de estafa procesal.