Condenan a 5 años de cárcel al empresario de Murcia que disparó a 3 hermanos y dejó a uno parapléjico
El empresario declaró que sólo pretendía evitar que los tres hermanos huyeran
El informe de la Guardia Civil da la razón a las tres víctimas
Los hermanos han sido condenados por coacciones al empresario

Cinco años de cárcel por intentar matar a tres hermanos y dejar a uno de ellos en una silla de ruedas para el resto de su vida. Es la condena que ha impuesto la Audiencia Provincial de Murcia al empresario Valentín S. por tirotear a los hermanos Yepes. Las víctimas fueron a reclamar al empresario que les entregara los boletines de la luz de sus viviendas y el condenado los despidió a tiros con una pistola.
Ahora la sentencia condena al empresario como autor de dos delitos de asesinato en grado de tentativa, con el beneficio de las atenuantes de dilaciones indebidas y de reparación del daño. La Audiencia le absuelve de un tercer delito de tentativa de asesinato sobre el tercer hermano tiroteado.
Respecto a la responsabilidad civil, el acusado deberá indemnizar al hermano que quedo parapléjico con 27.400 euros por las lesiones sufridas y otros 283.000 euros por las secuelas que le han quedado de por vida. En cuanto al otro hermano que resultó también herido deberá abonarle 46.880 euros en concepto de lesiones y secuelas.
Condenan por coacciones a las víctimas
En la misma sentencia, se condena a cada uno de los hermanos Yepes a cinco meses de cárcel por un delito menos grave de coacciones contra Valentín S., mientras que por un delito de lesiones se condena a los tres hermanos a penas que van desde dos meses y medio de prisión a quince meses.
El letrado Sergio Melero que representa a uno de los hermanos tiroteados no oculta su disconformidad con la sentencia: «Por un lado, la pena impuesta a mi representado es excesiva y seguimos defendiendo su total inocencia por los hechos que se le atribuyen. Por otro lado, las penas impuestas a Valentín son muy benignas y consideramos que el Ministerio Fiscal podría haber hecho una acusación más contundente, pues incluso la propia sentencia lo reconoce. Al menos sí estamos satisfechos en el punto en que la sentencia no deja lugar a dudas sobre su intención de disparar a matar contra mi representado y su hermano Javier. Ahora estudiaremos en profundidad la misma y la viabilidad de recurrirla».
El tiroteo mortal a los hermanos
La sentencia resume así los hechos: «El peligro de muerte para ambos hermanos YEPES fue altísimo de modo que solo la rápida asistencia médica que recibieron y las inmediatas intervenciones quirúrgicas en el hospital de que fueron objeto fue lo que les salvó la vida a los dos. Y el grado de ejecución alcanzado fue máximo cuando, pese a no conseguir el resultado muerte pretendido, uno de los YEPES quedó parapléjico y el otro todavía tiene el proyectil dentro de su cuerpo».
La sentencia establece, en contra de lo sostenido por el procesado en el juicio, que cuando disparó con su pistola contra la furgoneta en la que los hermanos huían de su empresa lo hizo con intención de acabar con sus vidas y lo hizo de forma sorpresiva.
El acusado sostuvo durante el juicio que disparó «de lejos» para evitar que los tres hermanos se fueran sin esperar a la llegada de la Guardia Civil, ya que momentos antes habían agredido a él mismo y a sus hijos al negarse a entregarles los boletines de la luz porque debían dárselos a los promotores de las viviendas.
Sin embargo, el informe de los especialistas de Departamento de Balística de la Zona de la Guardia Civil en Valencia concluía que la furgoneta de los tres hermanos recibió tres disparos desde las posiciones que ellos relataban en sus declaraciones y a distancias similares a las que relatan los hermanos Yepes. Les dispararon a una distancia de entre 0’5 y 2 metros.