Mario Casas confirma por primera vez lo que todos sospechan de su relación con Melyssa Pinto
Mario Casas no quiere hablar de su vida sentimental
Melyssa Pinto está completamente integrada en la familia de su novio
La pareja se conoció en una fiesta
Alerta de la AEMET para Castilla-La Mancha: piden mucha precaución por lo que llega hoy a estas zonas
Nieve, lluvia y viento: la AEMET activa todas las alarmas en España y pide que estemos preparados para lo peor
Mario Casas ha dado un paso que, hasta ahora, había evitado con una coherencia casi férrea: confirmar públicamente su relación sentimental. El actor ha decidido romper su habitual discreción y lo ha hecho de una forma medida, simbólica y muy alineada con el tono que ha marcado su vida privada en los últimos años. Por primera vez, ha compartido en su perfil de Instagram una imagen junto a su pareja, Melyssa Pinto, casi diez meses después de que su historia de amor saliera a la luz, despejando así cualquier duda sobre el momento personal que atraviesa.
El gesto, lejos de ser casual, llega en un contexto muy concreto y cuidadosamente elegido. Mario Casas ha optado por un escenario de fantasía para este debut oficial en redes sociales: una escapada navideña a Disneyland París, uno de los destinos más emblemáticos durante las fechas festivas. Allí, la pareja se dejó ver disfrutando del ambiente previo a Reyes, recorriendo algunas de las atracciones más conocidas del parque y empapándose de una atmósfera que combina ilusión, descanso y complicidad.
Un mensaje con mucho significado
La publicación, sobria en palabras pero elocuente en intención, consiste en un carrusel de fotografías acompañado de un mensaje tan sencillo como revelador: «Felices Reyes». Una frase neutra, sin grandes declaraciones, que encaja con la forma en la que el actor ha decidido gestionar su vida sentimental, evitando titulares grandilocuentes y apostando por pequeños gestos con un alto valor simbólico.
Ver esta publicación en Instagram
Entre las imágenes compartidas, hay una que destaca especialmente por su carga emocional. En ella, Mario Casas y Melyssa Pinto aparecen de espaldas, caminando juntos, relajados y cómplices, con una naturalidad que transmite una relación asentada y alejada de cualquier artificio. Ambos visten jerséis a juego, un detalle aparentemente anecdótico que refuerza la sensación de sintonía: ella luce uno con Minnie Mouse y él otro con uno de los enanitos de Blancanieves, perfectamente preparados para las bajas temperaturas parisinas y en plena consonancia con el espíritu del lugar.
La elección de no mirar a cámara, de no buscar el protagonismo frontal, refuerza esa idea de intimidad compartida sin necesidad de exposición excesiva. Es una imagen que habla más de normalidad que de espectáculo, algo poco habitual en un sector donde las confirmaciones sentimentales suelen venir acompañadas de grandes titulares o declaraciones explícitas.
Mario Casas lo confirma todo
Aunque esta es la primera fotografía «oficial» que Mario Casas publica junto a su novia, no se trata de la primera vez que ambos se dedican gestos públicos a través de las redes sociales. La relación, desde sus inicios, ha seguido una lógica de exposición controlada, con apariciones puntuales que dejaban entrever la solidez del vínculo sin convertirlo en un elemento central de su imagen pública.
En noviembre, fue Melyssa Pinto quien compartió un carrusel de imágenes en el que el actor aparecía abrazando a su perro, Romeo. Acompañó la publicación con una cita de Pearl Harbor, su película favorita, una elección nada inocente que utilizó para describir el momento vital que atravesaba. En ese texto, hablaba de una etapa marcada por pequeños instantes que la llevaban a valorar «lo maravillosa que es la vida», una reflexión que muchos interpretaron como una referencia directa a la estabilidad emocional que le aporta su relación.

Poco después, durante una alfombra roja, Melyssa fue aún más clara. Ante los medios, no dudó en definir a Mario Casas como «un 10, como actor y como novio», una afirmación que, sin entrar en detalles, dejaba constancia de la buena sintonía entre ambos y de la normalidad con la que viven su historia de amor, incluso en entornos de exposición mediática.
¿Cuándo empezaron a salir?
La relación entre Mario Casas y Melyssa Pinto se hizo pública en marzo, cuando comenzaron a circular las primeras imágenes de ambos juntos en las Islas Canarias. Desde entonces, la pareja ha ido mostrando, siempre con cuentagotas, algunas escenas de su día a día, manteniendo un equilibrio constante entre privacidad y naturalidad.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención en estos meses es la integración de Melyssa en el entorno personal y familiar del actor. Lejos de tratarse de una relación superficial o reciente, la conexión se ha ido consolidando también en el ámbito más íntimo. Melyssa ha viajado con la familia Casas a El Salvador, una experiencia que suele reservarse para círculos muy cercanos, y ha demostrado una especial complicidad con el pequeño Daniel, uno de los pilares emocionales del actor.
Además, ambos han compartido estancias tranquilas en la casa que Mario tiene en Ajo, Cantabria, un refugio alejado del ruido mediático donde el descanso y la vida sencilla cobran protagonismo. Allí, la pareja ha encontrado un espacio perfecto para desconectar, practicar deporte y disfrutar de una rutina alejada de focos y compromisos profesionales.
La verdad ha visto la luz
Con esta publicación, Mario Casas no solo confirma lo que muchos ya sospechaban, sino que también reafirma su manera de entender la exposición pública. No hay grandes discursos ni declaraciones exclusivas, sino una imagen cuidada, un contexto simbólico y un mensaje breve que habla por sí solo. Es una confirmación serena, coherente con la trayectoria de un actor que siempre ha defendido la necesidad de proteger su intimidad sin renunciar a compartir, cuando lo considera oportuno, fragmentos de su vida personal.
La escapada a Disneyland París se convierte así en algo más que un simple viaje: es la escenificación de una etapa vital marcada por la estabilidad, la complicidad y una felicidad tranquila. Una forma de decir mucho sin decirlo todo, que encaja perfectamente con el perfil de una pareja que ha decidido avanzar sin prisas y sin ruido, pero con pasos firmes.
Temas:
- Famosos
- Mario Casas
- OKD