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Varicela en adultos: síntomas, riesgos y tratamiento

Varicela en adultos: síntomas, riesgos y tratamiento
Varicela en adultos: síntomas, riesgos y tratamiento

En la actualidad, todavía existe el tópico de que la varicela es una enfermedad infantil. Nada más lejos de la realidad. Esta enfermedad también la pueden contraer adultos que no la hayan tenido a lo largo de su vida, o no se hayan vacunado. La varicela en adultos se trata de una patología muy contagiosa, por lo que vale la pena conocerla a fondo.

Te acabas de dar cuenta. Tienes varios sarpullidos en distintas zonas del cuerpo que no tenías horas atrás. Junto con las erupciones cutáneas -en la cara, pecho, espalda, párpados, interior de la boca y el área genital- notas sensación de picazón y no puedes evitar rascarte.

A falta de diagnóstico médico, podrías padecer varicela. Aunque es una infección vírica que se da, la mayoría de las veces, en niños menores de 15 años, también afecta a los adultos. Sobre todo, a los que nunca la han tenido antes o no se han llegado a vacunar.

La varicela es una infección originada por el virus de la varicela zóster. Se identifica por molestos sarpullidos que se convierten en ampollas con líquido. Transcurrida una semana, las ampollas se transforman en costras. Estos son los síntomas más perceptibles, aunque no los únicos de una enfermedad que dura entre cinco o diez días.

Otros síntomas

Uno o dos días antes de los primeros sarpullidos, el paciente puede llegar a padecer fiebre, dolor de cabeza, cansancio o poco apetito. En algunos casos, se pueden dar complicaciones que derivarían en infecciones bacterianas de la piel o de los tejidos blandos en niños, neumonía, infección o inflamación del cerebro (encefalitis, ataxia cerebelosa, etc.), deshidratación y posibles sangrados, entre otras.

Varicela en adultos: síntomas, riesgos y tratamiento

Una vez contraes la varicela, y esto es importante, el virus sigue en el cuerpo. Incluso después de haber sanado. Es posible que no tengas varicela nunca más, pero el virus puede provocar culebrilla o herpes zóster en adultos. Esta erupción la causa el mismo virus que la varicela y suele ser más común a medida que se envejece. Así pues, la culebrilla afecta a los mayores de 50 años.

Colectivos más vulnerables

Además de los bebés y los niños, otros colectivos deben tener cuidado con la varicela:

  • Adolescentes.
  • Mujeres embarazadas.
  • Mujeres embarazadas que no han tenido varicela
  • Personas que fuman
  • Adultos no vacunados.
  • Personas que toman medicamentos esteroides para otra enfermedad o afección, como el asma
  • Personas con el sistema inmunitario frágil, por culpa de patologías previas o tratamientos médicos invasivos. Por ejemplo, personas con VIH/sida o cáncer, trasplantados, pacientes oncológicos (quimioterapia, radioterapia, etc.), medicamentos inmunodepresores o usuarios de esteroides, durante años.

¿Cuáles son los riesgos y complicaciones?

Según Mayo Clinic, en general, la varicela es una enfermedad leve. Pero también puede ser grave y causar complicaciones, especialmente en adultos e incluidas las siguientes:

  • Infecciones bacterianas de la piel, tejidos blandos, huesos, articulaciones o el torrente sanguíneo (septicemia)
  •  Deshidratación
  •  Neumonía
  •  Inflamación del cerebro (encefalitis)
  •  Síndrome de choque tóxico
  •  Síndrome de Reye en niños y adolescentes que toman aspirina cuando tienen varicela
  •  Muerte

Prevención de la varicela en adultos

Mayo Clinic establece que para una posible prevención, los adultos que no se han vacunado y que nunca han tenido varicela,  tienen un alto riesgo de exposición al virus. Este grupo incluye a trabajadores del área de la salud, maestros, empleados de guarderías, viajeros internacionales, personal militar, adultos que viven con niños pequeños y todas las mujeres que pueden quedar embarazadas.

Los adultos que nunca han tenido varicela y que no se han vacunado generalmente necesitan dos dosis de la vacuna de cuatro a ocho semanas aparte. Si no sabemos si hemos pasado por esta enfermedad, el análisis de sangre puede determinarlo.

Posibles tratamientos

Ante todo, si sufres varicela, debes consultar con tu médico. Entre los posibles tratamientos que te pueden prescribir, citamos medicamentos antivirales como el aciclovir (Zovirax, Sitavig) o la inmunoglobulina intravenosa (Privigen).

Ambos medicamentos son más eficaces si se administran, como muy tarde, durante las 24 horas posteriores a la aparición del sarpullido. Es posible que el facultativo aconseje vacunarse contra la varicela, una vez has estado expuesto al virus. Ello puede evitar la patología o reducir la gravedad de sus síntomas.

Aun así, también puedes poner en práctica algunos remedios caseros con los que aliviarás los síntomas:

  • Lo principal es evitar rascarse y aliviar los picores. Un baño frío con bicarbonato de sodio o con avena coloidal (molida) puede ayudar a bajar la sensación de quemazón, la fiebre o incluso el dolor de cabeza.
  • Aplicar loción de calamina en las ronchas, eficaz como antiséptico y para aliviar picores.
  • Tomar antihistamínicos si el facultativo lo receta. También son eficaces para reducir la picazón.
  • En caso de fiebre, puedes recurrir al paracetamol. En el caso de la varicela, olvida el omnipresente ibuprofeno: diversos estudios médicos sugieren efectos secundarios adversos que podrían llegar a dañar algunos tejidos.

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