Síndromes

¿Te interesan muchas cosas pero no acabas de profundizar en nada? Quizás tengas el síndrome de ilegitimidad

¿Te interesan muchas cosas pero no acabas de profundizar en nada? Quizás tengas el síndrome de ilegitimidad
¿Te interesan muchas cosas pero no acabas de profundizar en nada? Quizás tengas el síndrome de ilegitimidad

¿Has percibido alguna vez que te interesan muchas cosas, pero no acabas de profundizar en ninguna? Pues bien, esa percepción de tu realidad, que es la misma que tienen probablemente miles de personas en la actualidad, es descrita por los estudiosos como síndrome de ilegitimidad.

Este concepto, que en primera instancia se establece a aquellos seres humanos que desarrollan una formación académica más bien errática, pasando por varias carreras y orientaciones en las que acumulan conocimientos vagos o superficiales pero sin volverse especialistas, es muy frecuente.

Podríamos decir que tal definición no supone un inconveniente en sí misma, aunque con reservas. Básicamente, los científicos se centran en aquellos que, como consecuencia de este camino largo y sinuoso, tienen serias dificultades para entrar en el ámbito laboral.

El problema del síndrome de ilegitimidad

En una sociedad cada vez más competitiva, en la que la hiperespecialización está a la orden del día, quienes no pueden desempeñar una única función y hacerlo con precisión extrema, tienden a ser objeto de posiciones poco claras, en las que no se sienten realizados… y se les paga menos.

A partir de esas circunstancias mencionadas anteriormente, se inicia un camino infeliz de quien piensa que no puede ser un experto en una rama específica de su trabajo, lo que le puede llevar inmediatamente a buscar formarse en otro campo y así perpetuar el síndrome de ilegitimidad.

Algunos de estos hombres y mujeres, porque el síndrome les afecta por igual, asumen que les falta talento concreto, y que esa formación heterogénea en vez de aportarles, de hacerlos mejores, finalmente es una dificultad, primero mental, y después efectiva.

¿Cuándo aparece el síndrome de la ilegitimidad?

Si bien el síndrome de la ilegitimidad puede darse en cualquier momento de la existencia, hay unas circunstancias muy especiales en las que es posible que la persona caiga en depresión debido a ello.

Primero, tan pronto se produce la graduación de los estudios terciarios o universitarios, una etapa en la que teóricamente se han aprendido las técnicas esenciales para desarrollar cualquier profesión. Pero las dificultades para hallar un empleo en esos primeros años sin experiencia hacen que los años posteriores a conseguir la tan ansiada licenciatura se tornen un poco complicados.

La segunda fase de “propensión” al síndrome de la ilegitimidad se da entre los 30 y los 40 años, cuando comienzan los primeros indicios de fatiga respecto a la profesión seleccionada. Normalmente, esas personas siguen adelante con sus empleos si evalúan positivamente otras cosas, como el salario, pero empiezan a planificar un futuro en el que dedicarse a otras cuestiones.

Tratamiento del síndrome de la ilegitimidad

No hay un único tratamiento del síndrome de la ilegitimidad, si bien se debe tener en cuenta que es sólo una señal de que hay falta de autoestima en el paciente, incluso cuando la ausencia de una especialización sea cierta. Por lo general, la contención psicológica es clave en estos casos.

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